cultura

La chelista argentina Sol Gabetta debuta en el FIMC con la Sinfónica de Bamberg

La orquesta, dirigida por Jakub Hruša, actúa esta semana en Gran Canaria y Tenerife con obras de Elgar, Smetana y Dvorák
Sol Gabetta es una de las violonchelistas de referencia en la actualidad. / David Maupile

En una edición del Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) marcada por el sonido de las orquestas alemanas, una de las formaciones más legendarias de ese país se suma esta semana. Gran Canaria y Tenerife reciben a la Orquesta Sinfónica de Bamberg, que irrumpe en el invierno musical de las Islas acompañada por el director checo Jakub Hruša y por la chelista del momento, Sol Gabetta, que debuta en el FIMC.

Organizado por el Gobierno de Canarias, este despliegue de buen hacer y excelencia musical se podrá disfrutar hoy miércoles en el Auditorio Alfredo Kraus de Gran Canaria y el jueves, en el Auditorio de Tenerife. Ambos conciertos, con el patrocinio de Fundación DISA, comienzan a las 19.30 horas y contarán con una charla introductoria previa una hora antes de su inicio.

El trinomio entre solista, director y orquesta que conforma esta cita del FIMC es uno de los más potentes de esta edición número 42. La chelista argentina Sol Gabetta llega avalada por una trayectoria brillante y un reconocimiento internacional indiscutible. Aplaudida por su carisma y su impecable técnica, ha recibido importantes galardones, como el Premio de la Cultura 2022 y el Herbert von Karajan en 2018.

CHELO VENECIANO

Gabetta debuta en el festival con su interpretación del Concierto para violonchelo en Mi menor op. 85, de Edward Elgar (1857-1934), que cobrará vida a través de su preciado instrumento, un Matteo Goffriller veneciano de 1730. Con ella el público disfrutará de una intérprete con gran magnetismo y capacidad de conexión, rasgos que, unidos a su brillantez técnica, convierten sus conciertos en una experiencia inolvidable.

Gabetta y la batuta que le guiará en esta ocasión, Jakub Hruša, comparten generación. Nacidos en 1981 -ella en Argentina y él en la antigua Checoslovaquia-, han alcanzado la élite mundial de la música a una edad más bien temprana. Hruša, actual titular de la Sinfónica de Bamberg, ha sido recientemente designado también como director musical de la Royal Opera House de Londres. Todo un reconocimiento a una trayectoria impecable, que ha logrado revitalizar la tradición histórica de la orquesta alemana con una energía renovada.

Orquesta Sinfónica de Bamberg. / Andreas Herzau

Esa sensibilidad romántica y centroeuropea, que ya mostró en una edición anterior del FIMC, encuentra su vehículo perfecto en la Sinfónica de Bamberg, a menudo descrita como la orquesta más bohemia de Alemania. Fundada en 1946 por exmiembros de la Filarmónica de Praga refugiados en la ciudad bávara, ha preservado a lo largo de los años su identidad sonora, convirtiéndose en guardiana del sonido checo fuera de Praga.

Siguiendo la línea de anteriores ediciones con otros prestigiosos intérpretes, el FIMC ha aprovechado la presencia de Sol Gabetta para organizar un encuentro de la chelista con alumnado del Conservatorio Superior de Música de Canarias. La cita será este miércoles (11.00 horas) en la sede de Gran Canaria, horas antes de comparecer ante el público canario en el Auditorio Alfredo Kraus.

LA LUZ BOHEMIA

Siendo la formación de Bamberg y Jakub Hruša auténticos abanderados del sonido bohemio, no es de extrañar que su programa para el Festival Internacional de Música de Canarias dé comienzo con la vitalidad de la ópera cómica checa. El telón musical se alzará con la Obertura de Las dos viudas, de Bedrich Smetana (1824-1884), el padre de la música checa.

Esta partitura es la única ópera de salón conocida del compositor y está muy marcada por el estilo vaudeville francés. La obra fue escrita apenas unos meses antes de que Smetana sufriera la sordera que le acompañó el resto de su vida y se caracteriza por la alegría y la vitalidad frenética.

Seguidamente, Sol Gabetta se incorporará al escenario para interpretar el Concierto para violonchelo en Mi menor op. 85 de Edward Elgar, una emotiva partitura inspirada en las secuelas de la Gran Guerra. Es una composición en la que prima la expresividad, algo que encaja a la perfección con el talento y la personalidad de la chelista argentina. Será una oportunidad para apreciar la singularidad de la intérprete, especialmente en las partes más emotivas y conocidas.

‘SINFONÍA Nº 7’

El concierto finalizará con la Sinfonía nº 7 en re menor, Op. 70 B.141, de Antonín Dvorák (1841-1904), que destaca por su densidad dramática. De ella se dice que está escrita con la ambición de mirar a los ojos a las grandes obras de Johannes Brahms o Ludwig van Beethoven. Y aunque la Sinfonía del Nuevo Mundo sigue siendo la más popular del autor, muchos expertos consideran que esta Séptima es, en realidad, su mejor composición.

Las entradas para ambas citas se pueden adquirir desde el sitio web oficial del FIMC, festivaldecanarias.com, y en los puntos de venta habituales de los auditorios capitalinos.