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“La mayor actividad sísmica no indica que crezca la probabilidad de erupción en Tenerife”

El comité científico del Pevolca se reúne por tercera vez este mes para analizar los recientes eventos e insiste en que el terremoto sentido el jueves no muestra relación con lo que ocurre en Las Cañadas
¿Qué tendría que pasar para que el Teide se reactive? El dato clave que vigilan los expertos
Parque Nacional del Teide. | DA

Los expertos del Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos se reunieron ayer, por tercera vez este mes de febrero, para continuar analizando el incremento de la actividad sísmica registrada recientemente en Las Cañadas del Teide, que “no implica un incremento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto ni a medio plazo en Tenerife (semanas, meses)”.

Así lo indicaron en su informe al término del encuentro en el que apuntaron también que, “no obstante, la actividad volcánica anómala registrada desde 2016 continúa en aumento”.

Además, señalaron que se continúa analizando en detalle la evolución de esta actividad y se está reforzando la vigilancia volcánica.

El comité científico del Pevolca informó también de que el terremoto localizado entre Tenerife y Gran Canaria, sentido por la población el jueves, a 15 kilómetros de profundidad y de magnitud 4,1 mbLg, “no parece mostrar una relación directa con la actividad actual en la isla de Tenerife”.

Desde el pasado sábado día 7 de febrero y hasta la fecha se han detectado varias series de eventos sísmicos de baja frecuencia y 7 enjambres sísmicos de cientos de eventos híbridos en la isla de Tenerife. En relación con esta actividad, no se han registrado cambios en deformación, señalaron los científicos del Pevolca, que añadieron que los resultados de las campañas de geoquímica reciente reflejan un descenso en los parámetros medidos.

Respecto a la sismicidad de baja frecuencia, se localiza en la zona oeste de Las Cañadas del Teide y a una profundidad de entre 7 y 9 km. Esta actividad con varias series de pulsos no se ha observado previamente con esta duración y continuidad, aunque en otras ocasiones se ha producido de forma más esporádica. El evento más significativo de este tipo se produjo el martes 10 de febrero como una señal continua de baja frecuencia en Tenerife cuya máxima intensidad se alcanzó entre las 8.45 y las 10.15 horas de ese día.

En relación con los cuatro enjambres de eventos sísmicos de carácter híbrido detectados a lo largo de los últimos ocho días, el comité científico del Pevolca informó de que todos ellos se localizan al oeste de Las Cañadas, a una profundidad en torno a siete o nueve kilómetros, siendo más someros que los registrados previos a 2026, de muy baja magnitud y no han sido sentidos por la población.

Nemesio Pérez: “No está sobre la mesa un proceso de intrusión magmática”

Nemesio Pérez, coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), reiteró ayer que los últimos acontecimientos en forma de enjambres sísmicos y terremotos no adelantan una posible erupción en el Teide. “La foto que manejamos es que todo lo que está observándose, enjambres sísmicos o eventos híbridos, están relacionados con la presurización”, señaló e una intervención en Canarias Radio. Además, afirmó que nadie ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que estemos en un proceso de intrusión magmática, en relación a lo barajado hasta el momento por “miembros del comité científico”.

El comité científico del Pevolca indica que los eventos sísmicos de carácter híbrido más recientes se han localizado a una profundidad de entre 7 y 9 kilómetros, más superficiales que los registrados previamente a este año 2026; son de muy baja magnitud y no han sido sentidos por la población.

Precisamente este es uno de los indicios que manejan los científicos para descartar una intrusión magmática, pues todas las erupciones históricas en Tenerife han estado precedidas de terremotos sentidos. Otros parámetros que se toman en consideración son la deformación del terreno, que ha sido de dos centímetros en los últimos tres años, y las emisiones de gases que, según el último reporte del Pevolca, han disminuido.

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