Después de visitar Cuba en 1985 con mi madre orotavense y con mi esposa portuense me dediqué durante muchos años a visitar la isla grande del Caribe. Unas veces por razones familiares ya que tenía y tengo parientes maternos en La Habana, pendientes de recibir muchas cosas, y en otras ocasiones por asuntos políticos y profesionales. Es que Cuba era mucho. Lo más que me llamó la atención fue cuando se hizo espirituana y orotavense por razones de hermanamiento. Con el paso de los años tuve tiempo de viajar entre 1985 y 2017, es decir 32 años y así pude escribir la etapa que transcurrió entre 1985 y 2011, basado principalmente en el Tío Pancho, que había emigrado a Cuba a principios de la primera guerra mundial y luego me conoció a finales de los años de 1950 cuando regresó puntualmente a La Orotava para arreglar cuestiones familiares.
Fueron los momentos en que conoció a parte de la familia Hernández Perera autores de libros relacionados con Cuba. Entre ellos don Jesús, catedrático y rector de la Universidad de La Laguna, y el joven profesor y catedrático de la Historia de América, Manuel Hernández González, sobrino de don Jesús, que tuvo la deferencia de presentarme su opinión en el libro que escribí en 2011 sobre Cuba después de haberme licenciado como ingeniero de montes en el mundo de la política. Lo escribí gracias a la colaboración de hombres y mujeres de Cuba y de Canarias. De Cuba gracias a la presentación del amigo Juan Carlos Sánchez Reyes, hoy afincado con su familia en Miami, con dos hijos abogados en USA, y fue autor de la frase: “El libro no tiene nada que ocultar”. El resto de la obra estaba repartida en tres partes. La primera entre 1492 y 1959, tratando de Colón a Martí, de los emigrantes canarios y del Tío Pancho. La segunda parte contenía el período de 1960 a 1991 incluyendo la primera revolución hasta llegar al período especial que vivió Cuba. Mientras que la tercera iba de 1992 hasta 2011 desde la que Cuba ya era Loynaziana hasta el Epílogo del milagro del futuro cubano.
El prólogo corrió a cargo del profesor universitario Manuel Hernández González y de los Agradecimientos y la Introducción se encargó este relator que recordó a personajes como el canario Francisco González Díaz, natural de Teror, como el histórico Gregorio Fuentes, natural de Lanzarote, sin olvidar la vivencia que tuvimos en el año de 2024 con Leonardo Padura, escritor cubano en el Molino de Ana de La Orotava invitado por el TEA de Tenerife. Aparte de proyectar un documental sobre este magnífico escritor obra del joven cubano Luis Leonel León, en los últimos meses estamos comprobando que Padura, todo un premio Princesa de Asturias de las Letras en 2015, está escribiendo diversas Opiniones en el periódico español El País y nos ha llamado la atención las preguntas que se ha hecho en su crónica periodística al tratar de la situación de la Unión Europea y de la OTAN, de los Estados Unidos de América y de Cuba hasta el punto que recientemente ha escrito El país de las últimas cosas y comentado: “Ya ni siquiera se sabe si hay alguna luz al final del túnel oscuro que está atravesando la sociedad cubana”. Siente ahora mismo y con justificada intensidad todas las incertidumbres que crecen dentro y fuera de Cuba. ¡Ojalá Dios nos coja confesados! ¡Ya se acabó La Edad de Oro de José Martí! Un cubano hijo de una canaria, Leonor Pérez, que participó activamente en el levantamiento de los insurgentes cubanos cuando el grito de guerra del 24 de febrero de 1895. ¡Esta es la Cuba que veo desde mi ventana!
