La tranquilidad regresa al sur de Tenerife tras una operación que pone fin a semanas de angustia. Agentes de la Guardia Civil del Puesto de Adeje han detenido a un varón de 28 años, vecino del propio municipio, como presunto autor de una oleada de incendios que ha dejado un balance de 14 vehículos calcinados y daños estructurales en una vivienda.
La investigación, liderada por el Equipo Territorial de Policía Judicial, ha revelado la peligrosidad extrema de estos ataques. Según confirman fuentes oficiales, los incendios se producían de madrugada, aprovechando el descanso de los vecinos. En uno de los episodios más críticos, el fuego afectó directamente a una vivienda cuyos moradores se encontraban durmiendo en el interior, generando un riesgo real para sus vidas.
El perfil del detenido: un reincidente conocido
Lo más alarmante del caso es que el joven arrestado ya había sido detenido recientemente por hechos de similar naturaleza. Este historial de reincidencia ha disparado la indignación en la zona, donde la alarma social era creciente ante la aparente impunidad con la que actuaba el pirómano.
Los agentes lograron obtener las pruebas e indicios suficientes tras laboriosas inspecciones oculares. La identificación y posterior localización del sospechoso ha sido clave para restablecer la seguridad en las calles de Adeje, que durante semanas se vieron envueltas en llamas y columnas de humo negro en mitad de la noche.
Daños en bienes y riesgo para las personas
El modus operandi siempre seguía el mismo patrón: ataques rápidos en un corto espacio de tiempo para maximizar el daño y dificultar la reacción de los servicios de emergencia. Además de los 14 vehículos destruidos, los daños en el mobiliario urbano y las fachadas de las viviendas colindantes son cuantiosos.
El detenido, junto con las diligencias instruidas, ya ha sido puesto a disposición de la Autoridad Judicial, mientras los vecinos respiran aliviados tras el fin de una pesadilla que amenazaba con repetirse cada noche.







