Una mujer británica de 62 años ha sido obligada por un tribunal a vender su vivienda para devolver más de 300.000 libras que robó a una anciana a la que debía cuidar y que, según se acreditó en el juicio, mantuvo aislada de su familia durante los últimos años de su vida, según informa The Sun.
Pamela Gwinnett fue declarada culpable en ausencia por un tribunal del Reino Unido tras huir a Tenerife cuando ya estaba siendo investigada por fraude y robo. No regresó para asistir a su juicio.
Se ganó su confianza y obtuvo poder notarial
Según quedó probado en el Tribunal de la Corona de Preston, Gwinnett se hizo pasar por cuidadora de Joan Green, una contable jubilada de 89 años, y logró convencerla para que la nombrara apoderada permanente.
A partir de ese momento, comenzó a desviar dinero de la pensionista. El tribunal escuchó que la acusada gastó el dinero en un Audi Q2, comidas, tratamientos de belleza y bótox.
Cuando se suspendió el poder notarial, ya había sustraído 161.000 libras. Posteriormente consiguió apropiarse de otras 119.000 libras tras abrir una cuenta conjunta y transferir fondos.
En total, el importe sustraído superó las 300.000 libras.
Aislamiento y manipulación
Durante el proceso judicial se relató que la anciana fue progresivamente aislada de su entorno familiar. Gwinnett llegó a cambiar las cerraduras del domicilio y el número de teléfono fijo, además de realizar acusaciones falsas contra los familiares.
La familia de la víctima declaró que Joan terminó creyendo que sus allegados la odiaban y no querían verla. En sus últimos meses sufrió confusión creciente y un deterioro notable de salud.
La anciana falleció en 2022.
Confiscación y venta obligatoria de la vivienda
El juez Michael Maher dictó una orden de confiscación por 350.180,79 libras, que la condenada deberá abonar en un plazo de tres meses.
Para hacer frente al pago, el tribunal ordenó la venta de su vivienda en Adlington. En caso de no abonar la cantidad establecida, se enfrentaría a 42 meses adicionales de prisión por impago.
El juez subrayó que se trata de un caso poco habitual en el que la cantidad disponible para recuperar supera incluso la cifra inicialmente propuesta, por lo que también se emitió una orden de indemnización a favor del patrimonio de la víctima.







