La gestión del brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius continúa generando tensión política y dudas sobre los protocolos sanitarios aplicados durante la travesía y el desembarco en Canarias. El foco se sitúa ahora en las pruebas realizadas a pasajeros y tripulación, especialmente tras confirmarse un positivo en una pasajera francesa y el caso del ciudadano estadounidense que inicialmente dio un resultado “positivo débil”, aunque finalmente resultó negativo.
El episodio viene tras las críticas del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien ha señalado que el Gobierno ocultó que había contagios de hantavirus a bordo del crucero.
No obstante, desde el Ministerio de Sanidad defienden, sin embargo, que se siguieron los protocolos epidemiológicos establecidos y que las decisiones se tomaron en función del riesgo sanitario existente en cada momento.
¿Qué ha pasado realmente?
Uno de los episodios que más atención ha generado es el del ciudadano estadounidense que formaba parte de la expedición del MV Hondius. Según explicó el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, el pasajero dio un resultado considerado “positivo débil” durante una prueba practicada por especialistas desplazados al barco.
Las autoridades españolas interpretaron aquel resultado como no concluyente, aunque los organismos sanitarios estadounidenses optaron por tratarlo como un positivo por precaución. El pasajero abandonó posteriormente el crucero acompañado de otra ciudadana estadounidense con síntomas leves, entre ellos tos y carraspera.
Fuentes sanitarias confirmaron este martes que el resultado definitivo del ciudadano estadounidense ha sido finalmente negativo, lo que reduce parte de la preocupación generada en torno a este caso concreto.







