Un agónico rescate en Canarias coordinado por los servicios de emergencia ha evitado una tragedia en aguas del Atlántico. Efectivos de Salvamento Marítimo han desplegado un complejo operativo de búsqueda y evacuación para auxiliar a dos náufragos que pasaron la noche a la deriva a unas 120 millas náuticas de la costa de Gran Canaria, tras sufrir una avería mecánica que los dejó completamente desamparados en mitad del océano.
La alerta saltó durante la tarde del sábado, cuando el centro de coordinación de Las Palmas recibió una llamada de auxilio de los propios tripulantes.
Los afectados explicaron que habían zarpado desde Gran Canaria a bordo de una embarcación neumática de pequeñas dimensiones. Sin embargo, los problemas en el motor comenzaron a las pocas horas, dejándolos sin capacidad de propulsión ni maniobra desde la noche del viernes.
Despliegue del avión Sasemar 101
Ante el peligro que suponía encontrarse en mar abierto en una lancha neumática y a una distancia tan elevada de tierra firme, Salvamento Marítimo activó de inmediato sus recursos aéreos.
En una primera fase del operativo, el avión Sasemar 101 despegó con la misión urgente de rastrear el cuadrante marítimo estimado según los datos de la última comunicación telefónica.
Los pilotos de la aeronave estatal realizaron varias pasadas de reconocimiento visual hasta que, finalmente, lograron localizar la lancha neumática flotando a unas 120 millas de la Isla.
Pese al fuerte oleaje y las corrientes de la zona, los tripulantes confirmaron que la estructura mantenía la flotabilidad, aunque sus ocupantes se encontraban completamente desprotegidos ante las inclemencias meteorológicas.
Evacuación en el helicóptero Helimer 205
Con las coordenadas exactas fijadas por el avión de reconocimiento, el Centro de Control de Las Palmas ordenó la salida inmediata del helicóptero Helimer 205. Esta aeronave, especializada en rescates críticos en alta mar, se desplazó rápidamente hasta el punto del incidente para proceder a la extracción de los dos afectados antes de que cayera la noche.
Los rescatadores del Helimer 205 ejecutaron una maniobra de izado limpia y segura mediante cable desde la lancha averiada. Tras poner a salvo a los dos tripulantes, que presentaban evidentes signos de fatiga y desgaste físico debido a las largas horas de exposición al mar, el helicóptero puso rumbo directo hacia el aeropuerto de Gran Canaria.
En las instalaciones aeroportuarias se organizó un dispositivo de asistencia sanitaria para valorar el estado de salud de los supervivientes.







