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10 años sin José Antonio: su familia pide reabrir su desaparición en Tenerife

Su hermana reclama nuevas batidas y revisar pistas pendientes mientras este 5 de octubre José Antonio habría cumplido 50 años
10 años sin José Antonio: su familia pide reabrir su desaparición en Tenerife
La asociación sitúa la desaparición de José Antonio el 5 de junio de 2016 en La Orotava

José Antonio Martín Pérez habría cumplido este 5 de octubre 50 años. Su familia lleva más de una década sin saber qué ocurrió después de que saliera de su casa en La Orotava, en Tenerife, el 5 de junio de 2016. Ahora reclama que se retomen las pesquisas y se realicen nuevas búsquedas.

Diez años después, su hermana Conchi mantiene la búsqueda y reclama que el juzgado de La Orotava permita reabrir la investigación sobre su desaparición para que puedan practicarse nuevas diligencias.

“Necesitamos que haya otra batida y que la Policía pueda empezar de cero”, explica. La familia quiere que se revisen lugares que, según sostiene, no fueron inspeccionados suficientemente durante las primeras búsquedas y confía en que los medios disponibles actualmente, como los drones, permitan explorar zonas de difícil acceso. “La incertidumbre nos está matando. Ya no vivimos, sobrevivimos”, resume Conchi.

La alerta de SOS Desaparecidos continúa activa. La asociación sitúa la desaparición de José Antonio el 5 de junio de 2016 en La Orotava. Tenía entonces 39 años, medía 1,76 metros, pesaba unos 69 kilos y era de complexión delgada, con pelo negro y ojos marrones. También señala como rasgo identificativo una cicatriz entre los dedos de una mano.

El último día de José Antonio

José Antonio vivía con sus padres en La Orotava. Su hermana recuerda que aquel 5 de junio salió del domicilio con una rebeca al hombro y se dirigió hacia su Opel Astra negro. Una vecina que residía frente a la vivienda lo vio marcharse.

Las pesquisas situaron posteriormente a José Antonio en La Laguna, donde estuvo con su pareja. A partir de ese momento, su familia dejó de tener noticias suyas.

La denuncia se presentó días después. Según relata Conchi, inicialmente se consideró que podía tratarse de una ausencia voluntaria. La familia insiste, sin embargo, en que debía haberse tenido especialmente en cuenta la situación de vulnerabilidad de José Antonio.

Durante los días anteriores a su desaparición, su hermana asegura que lo había visto más triste y apático de lo habitual. “Él y yo éramos inseparables”, recuerda Conchi, que lo describe como una persona especialmente vinculada a su familia y a sus sobrinos.

El coche apareció en el Puerto de la Cruz

Uno de los principales interrogantes del caso surgió con la localización del coche de José Antonio en las inmediaciones del túnel de Martiánez, en Puerto de la Cruz, varios días después de que se perdiera su rastro. RTVE recogió en 2018 que el vehículo fue encontrado el 15 de junio de 2016. Dentro había, según la familia, un cargador de teléfono, colillas y una nota manuscrita dirigida a Conchi. En ella, José Antonio le pedía que obtuviera el permiso de conducir, vendiera el automóvil y utilizara el dinero para adquirir un vehículo más pequeño y ayudar a sus padres.

A su hermana también le llamó la atención la forma en la que apareció estacionado. “Estaba muy bien aparcado”, recuerda, algo que asegura que no era habitual en él. La familia lamenta que el turismo fuese retirado del lugar y sostiene que elementos localizados en su interior podrían haber sido analizados con mayor profundidad.

Tras encontrarse el vehículo se desplegó un operativo de búsqueda por la zona. Participaron, según el relato familiar, efectivos de emergencias, Protección Civil, una unidad canina, Cruz Roja y Salvamento Marítimo.

Conchi considera insuficientes aquellas pesquisas y asegura que posteriormente recorrió por su cuenta, junto a otros familiares, barrancos, cuevas, plataneras y otros lugares del norte de Tenerife tratando de encontrar alguna pista.

Una fotografía encontrada en Facebook

Más de diez años después, cualquier indicio continúa despertando la atención de la familia. Hace unos meses, Conchi encontró en Facebook una fotografía de un hombre desconocido cuyo rostro le recordó al de su hermano. “Cuando la vi, creí ver los ojos de mi hermano”, relata.

Realizó una captura de pantalla, pero cuando intentó localizar posteriormente la publicación ya no encontró el mismo contenido. No existe ninguna constatación de que el hombre de la fotografía sea José Antonio. La familia quiere que los investigadores puedan determinar quién publicó aquella imagen y cuál es su origen. Es uno de los elementos que desean poner sobre la mesa si finalmente se retoman las pesquisas.

“Necesito saber qué pasó”

Conchi reconoce que durante estos años se ha planteado diferentes hipótesis sobre lo que pudo ocurrir. Ninguna está acreditada. Para ella, precisamente esa falta de certezas es lo que hace necesario volver a investigar. La familia reclama que se revisen nuevamente los testimonios, los lugares relacionados con los últimos movimientos conocidos de José Antonio y cualquier elemento que pueda analizarse con técnicas que no estaban disponibles, o no se utilizaron, en 2016.

La búsqueda continúa oficialmente activa. SOS Desaparecidos mantiene publicada la alerta de José Antonio Martín Pérez y solicita información que pueda ayudar a localizarlo. Este 5 de octubre tiene para Conchi un significado especial. “Si hubiera estado con nosotras, lo habríamos celebrado yendo a La Laguna, como a él le gustaba”, explica. Imagina un café, chocolate y un paseo por una ciudad de la que su hermano disfrutaba especialmente.

Después de una década de preguntas, su objetivo sigue siendo el mismo: conocer qué ocurrió. “Es muy duro que llegue otro cumpleaños y decir: ‘No te voy a ver, hermano’”, lamenta. Y añade: “Tengo que seguir luchando para encontrar lo que quede de él. Así podríamos empezar el duelo”.

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