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El pueblo de Tenerife que fue ‘refugio’ para Sylvester Stallone: con el parque más ‘instagrameable’

No es solo un lugar para mirar el mar: también permite entender cómo el municipio se ha construido entre la pendiente, el litoral y las medianías
El pueblo de Tenerife que fue 'refugio' para Sylvester Stallone: con el parque más 'instagrameable'

Santa Úrsula es uno de esos municipios del norte de Tenerife que muchas veces se atraviesan sin detenerse demasiado, pero que guarda una historia, un paisaje y un patrimonio mucho más singulares de lo que parece a simple vista. Situado entre La Orotava y La Victoria de Acentejo, el municipio combina costa, medianías y zonas altas en apenas 22,59 kilómetros cuadrados, una superficie relativamente reducida que resume buena parte de la identidad del norte de la Isla. En el lugar aún recuerdan cuando Sylvester Stallone grabó allí.

Con más de 15.000 habitantes, Santa Úrsula ha crecido como municipio residencial, pero conserva aún una marcada vinculación con el territorio agrícola, los barrios tradicionales y los paisajes abiertos hacia el Atlántico. Su localización lo convierte en una especie de balcón natural sobre la costa norte, con vistas privilegiadas al Valle de La Orotava, al Teide y al perfil abrupto de Acentejo.

Un municipio pequeño con una gran carga histórica

Uno de los datos más relevantes de Santa Úrsula tiene que ver con su pasado aborigen. Según recoge el propio Ayuntamiento, el territorio fue en época prehispánica lugar de residencia del mencey Bencomo, una de las figuras más conocidas de la historia guanche de Tenerife. En zonas como La Quinta Roja, el Barranco de La Cruz, Barranco Hondo o el acantilado de Acentejo se han localizado restos que evidencian la importancia de este entorno como foco de población indígena.

Ese vínculo con el pasado guanche tiene uno de sus símbolos más potentes en la Cueva de Bencomo, declarada Bien de Interés Cultural en 1986. La tradición la identifica como morada del mencey de Taoro, aunque su valor va más allá de la leyenda: se trata de un yacimiento arqueológico clave para entender la ocupación prehispánica del norte de Tenerife.

El nombre del municipio también encierra una curiosidad histórica. Santa Úrsula debe su denominación a la advocación religiosa vinculada a la construcción de una iglesia dedicada a Santa Úrsula y las once mil vírgenes, un elemento que terminó dando identidad al actual término municipal.

Patrimonio entre casas señoriales, arquitectura británica e historia religiosa

Santa Úrsula cuenta con varios elementos patrimoniales declarados Bien de Interés Cultural. Entre ellos figura la Iglesia de Santa Úrsula, protegida junto a sus bienes muebles vinculados, así como dos inmuebles que hablan de la historia social y arquitectónica del municipio: la Casa del Capitán y la Casa de La Portuguesa.

Esta última, también conocida como Casa Verde, es uno de los edificios más llamativos del municipio. Declarada Bien de Interés Cultural en 2007, destaca por su influencia colonial británica, un estilo del que quedan escasos ejemplos en Tenerife. Su presencia recuerda la huella que dejaron en el norte de la Isla determinadas corrientes arquitectónicas y sociales vinculadas a finales del siglo XIX y principios del XX.

La Casa del Capitán, por su parte, fue declarada Bien de Interés Cultural ese mismo año y constituye otro de los elementos destacados del casco histórico y del patrimonio local.

La Quinta, uno de sus balcones más espectaculares

Si hay un punto del municipio especialmente asociado al paisaje, ese es La Quinta. El mirador situado en esta zona permite contemplar una de las vistas más reconocibles de la costa de Acentejo, con acantilados, barrancos y una panorámica abierta hacia el Atlántico.

El Ayuntamiento describe este enclave como una de las grandes ventanas del norte de Tenerife, un espacio en el que se mezclan la memoria agrícola, los antiguos terrenos de cultivo y el paisaje volcánico de la costa. No es solo un lugar para mirar el mar: también permite entender cómo el municipio se ha construido entre la pendiente, el litoral y las medianías.

Santa Úrsula se divide en núcleos y zonas como La Corujera, La Quinta, La Vera, El Farrobillo, El Calvario, La Puntilla, Lomo Román, Tamaide, Cuesta de la Villa o el propio casco urbano. Esa distribución refleja una realidad muy habitual en el norte de Tenerife: municipios fragmentados en barrios, con vida propia, pero conectados por una identidad común.

El día que Rambo llegó a Santa Úrsula

Entre los datos más curiosos de la historia reciente del municipio figura su inesperada conexión con Hollywood. En noviembre de 2018, Santa Úrsula se convirtió en uno de los escenarios del rodaje de Rambo V: Last Blood, la superproducción protagonizada por Sylvester Stallone.

La urbanización Vista Paraíso fue durante toda una jornada uno de los puntos elegidos por la producción. La grabación tuvo lugar en el interior de la vivienda conocida como Villa Circense, situada en la calle del mismo nombre, y convirtió esta zona residencial del norte de Tenerife en parte del universo cinematográfico de la saga.

El despliegue no pasó desapercibido para los vecinos. Según publicó entonces Diario de Avisos, el rodaje requirió un enorme dispositivo compuesto por unas 200 personas involucradas en la producción, alrededor de 1.000 figurantes y más de una decena de camiones. La casa fue utilizada como localización vinculada a la trama de la película y el municipio quedó incorporado, aunque fuera por unas horas, al mapa de escenarios internacionales del cine de acción.

El rodaje de Rambo en Tenerife incluyó distintas localizaciones de la Isla, pero el paso por Santa Úrsula dejó una de esas anécdotas que ayudan a mirar el municipio de otra manera: un enclave habitualmente asociado a la tranquilidad residencial, los miradores y la costa de Acentejo convertido, de repente, en escenario de una de las sagas más reconocibles del cine de Hollywood.

Un enclave entre la vida residencial y la memoria rural

Aunque hoy Santa Úrsula tiene un marcado carácter residencial, su historia reciente no puede entenderse sin el peso de la agricultura, las fincas, los caminos tradicionales y las medianías. El municipio ha pasado de estar vinculado de forma directa al campo a consolidarse como una zona de residencia para miles de personas que viven entre el área metropolitana, el Valle de La Orotava y la comarca de Acentejo.

Esa transformación ha hecho que Santa Úrsula sea, al mismo tiempo, un municipio tranquilo y bien conectado. La TF-5 lo sitúa en una posición estratégica dentro del norte de Tenerife, aunque también lo vincula a uno de los grandes problemas cotidianos de la Isla: la movilidad en la autopista del norte.

Entre sus datos más curiosos destaca precisamente esa mezcla de escalas. En pocos kilómetros, Santa Úrsula pasa de los acantilados y miradores sobre el Atlántico a zonas de medianías y espacios altos cercanos a áreas forestales. Es un municipio pequeño en extensión, pero diverso en paisaje, historia y formas de vida.

Por eso, Santa Úrsula no es solo un lugar de paso entre municipios más conocidos del norte. Es un territorio con memoria guanche, patrimonio protegido, arquitectura singular, pasado agrícola, vínculo cinematográfico y algunos de los miradores más reconocibles de Acentejo. Un municipio que, desde su discreción, resume muchas de las claves del norte de Tenerife.

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