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Cristiana Oliveira: “Canarias necesita un sistema universitario fuerte, diverso y exigente”

Oliveira es rectora de la Universidad Europea de Canarias
Cristina Oliveira: "Canarias necesita un sistema universitario fuerte, diverso y exigente"

Un día de Corpus Christi, Cristiana Oliveira (Oporto, 1976) llegó a Tenerife. Camino de La Orotava, donde se encuentra la primera sede de la Universidad Europea, la rectora de este centro, con ubicaciones docentes en la Villa y en Santa Cruz, se fue enamorando de la isla. Desde ese mismo día. Hoy, la Universidad Europea de Canarias tiene 3.800 alumnos y el próximo curso impartirá docencia en dos nuevas carreras: medicina y odontología. Cristiana Oliveira es licenciada en Ciencias de la Agricultura, grado que siguió en Castelo Branco (Portugal), y doctora en Turismo por la Universidad de Perpignan Vía Domitia, en Francia. Ha trabajado, en el ámbito académico, en áreas relacionadas con el turismo, la innovación y la conexión entre universidad y empresa. Se incorporó, primero, a la Universidad Europea de Canarias como vicerrectora de Planificación y Desarrollo y desde 2016 es rectora de este centro. Dice que “estos años han marcado profundamente mi vida profesional y personal. Creo en una universidad exigente, internacional, cercana al estudiante y útil para la sociedad. Para mí, dirigir una universidad significa formar talento, pero también sentir el latido del territorio, escucharlo y acompañar su transformación”.


-¿Cuál es, entonces, tu balance personal?
“De una enorme responsabilidad y también de gratitud”.


-¿Por qué?
“Pues porque cuando asumí la rectoría de la Universidad Europea de Canarias (UE) era una institución joven, con mucho potencial y con el reto de demostrar que podía aportar valor real al sistema universitario canario. Hoy, la universidad está consolidada, ha crecido en número de estudiantes, titulaciones, investigación, instalaciones y alianzas, pero yo creo que lo más relevante no es el tamaño, sino el impacto”.


-Estoy de acuerdo.
“Es que hemos pasado de ser un proyecto académico a convertirnos en un actor integrado en la sociedad canaria. Trabajamos con empresas, administraciones, colegios profesionales, hospitales, entidades sociales y organizaciones que necesitan talento y conocimiento aplicado. Esa es la universidad en la que creo: la que no vive de espaldas al tejido empresarial, sino que ayuda a cualificarlo, innovarlo y hacerlo más competitivo. Personalmente, me siento muy orgullosa del equipo que hemos creado. Una universidad no se levanta con una sola persona sino que se construye con profesores, investigadores, personal de gestión, estudiantes, familias y socios del territorio”.


-¿Existe todavía conflicto entre la universidad pública y la privada o se tiende a la colaboración?
“No debería existir conflicto”.


-¿Lo crees así?
“Canarias no necesita una universidad pública fuerte o una universidad privada igualmente fuerte. Necesita de un sistema universitario fuerte, diverso, exigente y conectado con las necesidades reales de las islas”.


-Pues eso que dices parece muy sensato, rectora.
“La universidad pública tiene una función esencial, insustituible. Y la universidad privada también puede aportar valor si trabaja con calidad, transparencia, responsabilidad y vocación de servicio. No somos modelos enfrentados, somos modelos complementarios. Compartimos, por otra parte, un mismo objetivo: la formación de buenos profesionales, el generar conocimientos y también contribuir al desarrollo social y económico”.


-¿Y la clave?
“La clave está en la calidad. Todas las universidades debemos ser evaluadas con rigor y también debemos rendir cuentas de lo que hacemos. La colaboración es especialmente importante en investigación, en la transferencia del conocimiento, en la formación sanitaria, en la innovación docente y en la conexión con el mercado laboral. Cuando el sistema universitario coopera, gana el estudiante, gana la empresa y, como consecuencia, gana Canarias”.


(La Universidad Europea pertenece a un fondo de capital-riesgo sueco. Ya he dicho que hoy imparte docencia a 3.800 estudiantes en Canarias y a muchos más repartidos por el mundo. Conozco la sede principal del centro, en Villaviciosa de Odón (Madrid), y es lo más parecido a un campus de las grandes universidades norteamericanas, con la excepción, a favor de las instalaciones de la UE, de que son mucho más modernas. Cristiana es una mujer cercana y muy metida ya en la sociedad canaria, a la que yo creo que descubrió muy pronto. Es muy interesante su concepto del trabajo universitario. Confieso que no la conocía y que para mí ha sido una grata sorpresa contactar con ella y mantener esta charla).


-Háblame de los estudios de medicina y de odontología, que se implantarán el curso que viene.
“Ha sido un proceso muy exigente. Como debe ser”.


-Supongo que sí.
“Medicina y odontología no son titulaciones que puedan implantarse sólo con voluntad. Requieren una planificación académica, profesorado cualificado, instalaciones específicas, simulación avanzada, prácticas clínicas, garantías de calidad y una relación muy seria con el sistema sanitario”.


-¿Lo han conseguido?
“Es que nuestra posición ha sido siempre la misma: no se trata de abrir titulaciones por abrirlas, sino de hacerlo con rigor. Canarias necesita profesionales sanitarios y necesita también oportunidades para que muchos jóvenes puedan formarse aquí, cerca de sus familias y de su propio territorio. Pero esta necesidad sólo se puede atender con calidad. Estamos en una nueva etapa. La UE de Canarias incorpora estos estudios dentro de la Facultad de Ciencias de la Salud, que ya dispone de trayectoria, experiencia y cultura sanitaria. Lo más importante es que el estudiante reciba una formación científica, clínica, ética y humana desde el primer día”.


-Yo me alegré mucho cuando la UE convirtió a La Orotava en ciudad universitaria.
“Mira, La Orotava es mucho más que una ubicación. Es parte de nuestra identidad. Tiene historia, patrimonio, belleza, vida cultural y una forma muy especial de relacionarse con el conocimiento y con el territorio. Convertir una ciudad histórica en sede universitaria significa unir dos tiempos: el valor de la tradición y la fuerza del futuro. Una universidad atrae estudiantes, incorpora profesorado, aporta investigación y genera actividad económica, vida cotidiana y conversaciones nuevas. Pero también aprende, y mucho, de la ciudad que la acoge”.


-Ambos han ganado, ¿no crees?
“Creo que la Universidad Europea de Canarias ha contribuido a dar una nueva dimensión a La Orotava y que la Villa nos ha aportado algo que no se puede comprar: arraigo. Para una institución joven, tener raíces es fundamental. No queremos ser una universidad que simplemente ocupe edificios. Queremos ser una universidad que forme parte de la vida del municipio y de todas las islas”.


-¿Consideras a Canarias muy cercana a la cultura de tu país?
“Sí, muchísimo”.


–¿Por qué?
“Pues porque existe una cultura atlántica que nos une. Portugal y Canarias comparten una relación profunda con el mar, con la movilidad, con la mezcla de culturas, con la hospitalidad y con una cierta manera de mirar al mundo desde la periferia, sin sentirse periféricos”.


-Los portugueses siempre han sido bienvenidos aquí, Cristiana.
“Como portuguesa, siempre he sentido a Canarias como un lugar familiar. Hay una cercanía en el trato, en la importancia de la unidad familiar, en la forma de recibir al otro y también en la conciencia de que vivir en un territorio atlántico exige apertura. Ni Portugal ni Canarias pueden concebirse encerrados en sí mismos. Su fuerza está precisamente en su capacidad de conectar. Por eso me siento muy cómoda aquí. Te diré que Canarias no me ha quitado a Portugal, sino que me ha ampliado la manera de entender mi propia identidad”.


-Con 3.800 estudiantes, ¿piensas en un campus único?
“El crecimiento de una universidad debe medirse por su capacidad para aportar valor, no sólo por sus metros cuadrados”.


-Entiendo, entonces, que no habrá campus único.
“Tener más estudiantes implica mayor responsabilidad, mejores espacios, mejores servicios, más profesorado, más orientación, más conexión con las empresas y mayores oportunidades de conseguir prácticas y empleo”.


-No hay debate.
“No creo que el debate esté únicamente en lo de campus único sí o no. Lo importante es qué modelo universitario necesita Canarias. Nosotros trabajamos con una misión de campus conectado: espacios académicos bien equipados, presencia en el territorio, tecnología, simulación, relación con empresas y administraciones y una experiencia universitaria coherente para los estudiantes. Cualquier decisión futura sobre infraestructuras deberá responder a una planificación seria, no a un titular. Nuestra prioridad es consolidar el crecimiento con calidad y asegurar que cada nuevo paso que se dé esté alineado con las necesidades reales del archipiélago”.


-¿Cuántas plazas crearán para medicina y odontología el próximo curso?
“Medicina comenzará con 50 de nuevo ingreso, lo mismo que odontología. No se trata de un número casual, sino que responde a una implantación progresiva, controlada y vinculada a los recursos docentes, clínicos y tecnológicos disponibles. En titulaciones sanitarias sobre todo es más importante crecer bien que crecer rápido”.


-¿Cuáles serán los hospitales concertados para las prácticas?
“Las prácticas clínicas de medicina se desarrollarán desde el tercer curso en atención primaria y en hospitales universitarios del Grupo Hospitén: Bellevue, Rambla y Sur. En odontología, el modelo combina simulación, práctica preclínica y formación clínica supervisada en entornos universitarios preparados para el aprendizaje del estudiante. La cifra de plazas sólo tiene sentido cuando está vinculada a la calidad, la supervisión y la seguridad del paciente”.


-Todo parece perfectamente planificado.
“Nuestro compromiso es claro: formar profesionales sanitarios con conocimiento científico, competencias clínicas, sensibilidad humana y sentido de responsabilidad pública”


(Dice que se siente un poco canaria. “Pero lo digo con respeto, porque no creo que la identidad se pueda forzar, ni utilizar de forma superficial. Yo soy portuguesa y lo seré siempre, pero Canarias forma parte de mi vida. Aquí he conocido a personas maravillosas y he aprendido a mirar al Atlántico desde la atalaya de las islas. Cuando un territorio te da tanto, una parte de ti queda ligada a él. Me siento agradecida y sí, también un poco canaria”, añade. Y es una pena, pero a mí se me acaba el espacio. Así que dejaremos para otra ocasión hablar de la colaboración académica con el Real Madrid, una institución que tiene todas mis simpatías. Le pregunto si piensan abrir sede universitaria en otras islas).


“Canarias es un archipiélago y cualquier universidad que desee tener vocación canaria debe pensar en esa clave. Dicho esto, una rectora debe ser prudente porque las decisiones de expansión necesitan una reflexión profunda. Ya estamos en Málaga y estaremos en Asturias, por ejemplo, además de Madrid, claro. Nuestra prioridad no es estar en más sitios sino en ser más útiles a Canarias”.


-Una buena política, rectora.

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