El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subrayó ayer que no hay “ninguna información” que apunte a Marruecos en el origen de la crisis derivada por la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta a finales de julio, aunque reconoce que aún se sigue investigando lo ocurrido. Por el contrario, remarcó que los bulos se expandieron en redes sociales “asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España sino también a Europa”. Los gobiernos de ambos países negaron ayer toda implicación.
Según subrayó Sánchez, no es algo que diga el Gobierno español sino que también lo apuntó el Servicio Europeo de Acción Exterior, que dijo que, “efectivamente, redes rusas e israelíes propagaron estos bulos y que atacaron al Gobierno de España y europeos en algo muy corrosivo, como es la lucha contra la migración irregular”. A su juicio, si Rusia o Israel se meten a desinformar y a criticar a España no es “porque les preocupa la migración, sino precisamente por las posiciones que mantenemos, creo que valientes, sobre el genocidio en Gaza o la invasión de Putin en Ucrania”.
El presidente insistió en que “no hay ninguna información por parte ni de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ni tampoco del Centro Nacional de Inteligencia”, así como tampoco de los centros de Inteligencia de países con los que colabora España que plantee “alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes”. “¿Qué gana Marruecos con este tipo de tácticas?”, planteó. Eso sí, ni la oposición (PP y Vox), ni su socio de Gobierno y el resto le creen.
En la Cadena Ser, afirmó que siguen investigando las causas de la situación. Frente a los comentarios y las acusaciones “muy graves, peligrosas y de alguna manera también gratuita”, defendió que el Gobierno tiene que actuar “sobre hechos y datos ciertos”. En este sentido, djo que lo que se sabe hasta ahora es que “se tergiversó” la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente en las entradas a nado y que la misma “fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos” pese a que “no es cierto” que no se puede devolver a quienes entren nadando. Asimismo, reconoció que existe una “desigualdad estructural” que convierte a Ceuta y Melilla en unas de las “fronteras probablemente más complejas del mundo” debido a la diferencia de rentas.
“COOPERACIÓN POSITIVA”
Sánchez aprovechó una vez más para poner de relieve “la coordinación y la colaboración instantánea” por parte de Marruecos. Según explicó, las autoridades marroquíes “estuvieron al habla constantemente el 30 y el 31 de julio” y el segundo día “se empezó a ver un despliegue operativo” en Castillejos “para hacer frente a la avalancha de personas que estaban intentando entrar en Ceuta”.
Según el presidente, con el reino alauí hay una cooperación en materia migratoria “francamente positiva”, como lo demuestra la caída en las entradas irregulares en el Mediterráneo Occidental, que contrapone con la ruta del Mediterráneo Central, es decir la que lleva a Italia, que duplican la cifra.
Por ello, esgrimió que esto solo se puede resolver “con la cooperación y no con la falta de confianza en Marruecos, que lo que haría sería agravar aún más una situación compleja que es la que ya tenemos en Ceuta”. Así, insistió en que “Marruecos se ha comprometido a acelerar las deportaciones de los marroquíes en Ceuta y que no tengan derecho a asilo” y también a facilitar la reagrupación familiar de los menores no acompañados.
Anuncia la visita del rey y niega contradicciones entre ministros
Sánchez dijo ayer que hay “argumentos y razones suficientes” para que el rey Felipe VI visite las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, algo que no ha hecho desde que llegó al trono en 2014, y aseguró que “esa visita se hará” cuando se den las condiciones para ello. Además, y pese al malestar en gran parte del Gobierno, negó que haya “contradicciones” entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la titular de Defensa, Margarita Robles, admitiendo que hubo informes tanto del CNI como de la Policía Nacional los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta pero “nadie predijo la avalancha” de los últimos días de julio.







