Unas 3.000 personas, en datos facilitados por la Delegación del Gobierno, se manifestaron este miércoles en Santa Cruz de Tenerife en respuesta a la convocatoria en apoyo de Ceuta que tuvo lugar a las puertas del Ayuntamiento de la ciudad y en las inmediaciones de la propia Delegación del Gobierno, además de en la Plaza de España frente al Cabildo.
La mayoría portaban banderas españolas y algunas de Ceuta en una concentración donde se propagaron mensajes tan dispares como “El pueblo unido jamás será vencido”, “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, “Yo soy español, español”, “Pedro Sánchez, hijo de puta” o “Pedro Sánchez a prisión”.
Cabe recordar que tanto el Ayuntamiento capitalino como el Cabildo tinerfeño, donde gobiernan Coalición Canaria y Partido Popular, se habían sumado a la convocatoria de la FEMP y acogieron concentraciones a las puertas de sus instituciones.

El vicepresidente del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso, sostuvo que la manifestación responde a “una causa justa y precisa”. “Ceuta no debe sentirse sola en estos momentos tan complicados por mucho que la gestión del Gobierno haya sido de abandono. Hay que mandarles un mensaje alto y claro desde Canarias, pues somos conscientes de lo que están pasando”, resaltó.
Estas protestas tenían carácter estatal y se han repetido por todo el país. En el caso de Madrid, miles de personas abarrotaron las inmediaciones de la plaza de Cibeles -50.000 según la Delegación del Gobierno, 150.000 según el Ayuntamiento-, en apoyo a Ceuta y los ceutíes al grito de ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’.

También en la capital española los asistentes expresaron su descontento con la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria de Ceuta reclamando que ‘Ceuta no se regala’ e instando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a dimitir e incluso reclamando consecuencias penales, en acto donde tuvieron presentes el presidente del Partido Popùlar, Alberto Núñez Feijóo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida, quién leyó un manifiesto en apoyo a la ciudad autónoma antes de que finalizara el acto con el himno de Ceuta y de España.
Por otra parte, también se celebraron concentraciones contra el uso partidista de la crisis por parte de PP y Vox, y aunque congregaron a no pocas personas, ciertamente la respuesta ciudadana fue inferior.
El director policial niega que un informe responsabilice a Marruecos
El Ministerio del Interior informó ayer que el director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, transmitió al ministro Fernando Grande-Marlaska que “no existe informe policial alguno que atribuya a las Fuerzas de Seguridad marroquíes la planificación o ejecución de los sucedido los días 30 y 31 de julio en Ceuta”. Además, rebajó a una “alerta de riesgo frecuente” el aviso Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) del 29 de julio, ya que “no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva el día siguiente”.
Según informó el Ministerio en un comunicado, la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón autorizó ayer al equipo investigador a dar acceso a sus superiores a dicho informe, hasta ahora secreto. Interior apuntó que, solicitados informes al respecto a la comisarías generales de Información y de Extranjería y Fronteras, el director general de la Policía comunicó al ministro del Interior que “no existe” ese informe policial.
La información la recabó el director de la Policía en respuesta a la petición de información formulada por la mañana por el ministro sobre un “supuesto informe policial” (según lo adelantado en la noche del martes por El Español) que presuntamente atribuye a las Fuerzas de Seguridad marroquíes la responsabilidad de lo ocurrido en Ceuta, en alusión al informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF).
Francisco Pardo también explicó al ministro del Interior que la juez de la Audiencia Nacional que instruye el proceso penal dio órdenes a los investigadores de no facilitar a sus superiores “información alguna” sobre la elaboración y contenido de dicho informe, por lo que el director general de la Policía no tuvo conocimiento previo del mismo.
Respecto al aviso que el CENIF remitió el 29 de julio a los puestos fronterizos, explicó que se trató de una “alerta de riesgo frecuente que no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva al día siguiente”. Pardo se reunió ayer de urgencia con el jefe de los policías que elaboraron el informe remitido a la AN. El director citó al comisario al frente de Extranjería y Fronteras, Juan Ávila, tras la petición de información de Marlaska por la filtración, que molestó a fondo al Gobierno. A la reunión asistió, además, el comisario general de Información, J. A. Susín.
En ese informe, la Policía informa a la juez de que la entrada fue guiada por gendarmes marroquíes y agentes de paisano con un fin distinto al migratorio, generando el “colapso” de la frontera. El Gobierno había desvinculado al país vecino y había hablado de bulos respecto a la sentencia del TS sobre la imposibiidad de obligar el retorno de los que pasen a nado, de las mafias y del papel en la sombra de Israel y Rusia.
Al publicarse el informe, Marlaska remitió una carta a Pardo reclamando “ser informado sobre su veracidad”. De ser cierto, el ministro le pedía que aclare “desde cuándo disponía la Policía de esa investigación”, ya que el Gobierno la desconocía. Marlaska cree “esencial” saber esto para que el Ejecutivo pueda adoptar las “decisiones oportunas en relación con la crisis en ejercicio de sus funciones constitucionales de dirección de la política interior y exterior y defensa del Estado”.
Asimismo, Marlaska recordó al director general que, una vez declarada la situación de interés para la seguridad del nacional el 25 de agosto, “una información como esa debía haberse puesto de inmediato a disposición del Consejo de Seguridad Nacional”, del mando único que lidera el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y del resto de órganos competentes.







