Con el reciente apagón en Canarias, la reciente petición lanzada por Montse Román, jefa del Servicio de Protección Civil y Atención de Emergencias del Gobierno de Canarias, ha resonado con fuerza en un contexto donde la seguridad ante apagones y fallos en las comunicaciones se ha convertido en un tema prioritario.
En una rueda de prensa celebrada este lunes, Román instó a la población de Canarias a tener preparado un kit de emergencias doméstico, capaz de garantizar la autonomía de cada hogar durante al menos 72 horas ante una posible situación crítica, como el apagón masivo ocurrido recientemente en la Península. Esta medida, aunque preventiva, pone el foco en la capacidad de respuesta individual y comunitaria en todo el territorio de Canarias.
Román explicó que este protocolo no responde a una amenaza inmediata en Canarias, sino a una estrategia preventiva que debe ser asumida como parte de la cultura de protección civil. Según sus palabras, la recomendación se inscribe dentro de una política activa de preparación ciudadana frente a escenarios que podrían afectar los sistemas básicos como el suministro eléctrico o las telecomunicaciones. En un archipiélago como Canarias, donde la insularidad y la dispersión geográfica suponen desafíos logísticos adicionales, contar con medios de autonomía en el hogar puede marcar la diferencia en las primeras horas de una emergencia.
El kit recomendado por Protección Civil de Canarias debe contener elementos básicos pero cruciales. Entre ellos, dinero en efectivo, documentación personal, tarjetas sanitarias, medicación prescrita para varios días, un botiquín completo, una linterna con baterías de repuesto, cargadores portátiles, una radio a pilas y alimentos no perecederos.
También se ha destacado la importancia de incluir agua potable suficiente, calculando al menos dos litros por persona al día, y utensilios que no requieran electricidad para su uso, como un abrelatas manual. Esta mochila o caja de emergencia debe mantenerse siempre accesible, con contenido actualizado y revisado periódicamente, y forma ya parte del protocolo estándar de autoprotección en Canarias.
Este kit de emergencias está impuesto en otros países de Europa como en Canarias
Román también hizo hincapié en otros detalles esenciales para la población de Canarias. En caso de una evacuación repentina, es fundamental llevar consigo las llaves del hogar y del vehículo, pólizas del seguro de la vivienda, así como una lista de contactos familiares o vecinales que puedan ser de ayuda en los primeros momentos. Las autoridades de Canarias consideran que disponer de esta información puede facilitar la localización de personas, la organización de traslados y la toma de decisiones por parte de los cuerpos de emergencia.
Desde hace meses, las instituciones trabajan en la revisión y mejora de sus sistemas de prevención, con especial atención a los escenarios de corte energético y fallos en la conectividad. El reciente apagón en la Península, que afectó indirectamente durante varias horas al sistema de comunicaciones del archipiélago, ha puesto sobre la mesa la necesidad de una infraestructura de respaldo que garantice la operatividad básica de Canarias en cualquier circunstancia.
En este sentido, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha anunciado una reunión inminente con los principales operadores de telefonía móvil que actúan en Canarias, con el objetivo de analizar la posibilidad de que el archipiélago disponga de nodos propios de conexión. Aunque actualmente Canarias cuenta con el sistema Canalink, un cable submarino que conecta a las islas con Europa y África, su dependencia de nodos situados fuera del territorio insular supone un punto débil ante caídas externas de la red.
Dávila defendió la necesidad de que Canarias cuente con una red propia que dé seguridad a la ciudadanía y permita mantener operativas las comunicaciones ante cualquier eventualidad.
La propuesta de establecer nodos de conexión directamente en Canarias busca no solo reducir la vulnerabilidad tecnológica, sino también reforzar la soberanía digital del archipiélago. En un territorio como Canarias, donde la coordinación de emergencias depende de una conexión estable entre islas y con el exterior, cualquier interrupción puede tener consecuencias graves, especialmente si se trata de comunicaciones sanitarias, de seguridad o de información crítica para la población.
Por ello, tanto el Gobierno autonómico como los cabildos insulares trabajan ya en un marco de colaboración con compañías tecnológicas para dotar de una estructura digital más robusta y autónoma.

Mientras tanto, desde Protección Civil se continúa fomentando una cultura de autoprotección entre los residentes. El mensaje es claro: estar preparado salva vidas. El concepto de resiliencia comunitaria cobra especial relevancia en Canarias, donde los fenómenos naturales, los retos logísticos y la dependencia de infraestructuras externas obligan a mantener una actitud preventiva constante. El apagón reciente ha sido una advertencia indirecta, pero suficiente para poner en marcha medidas que reduzcan la exposición del archipiélago a este tipo de crisis.
El llamamiento realizado por Montse Román no es aislado, sino parte de una estrategia transversal de concienciación que involucra a todos los niveles de la administración pública de Canarias. Desde el Gobierno regional hasta los ayuntamientos, se están desarrollando campañas informativas y sesiones de formación sobre cómo elaborar y mantener un kit de emergencias, cómo actuar en caso de fallo de los sistemas básicos y qué hacer en las primeras horas hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Estas acciones se alinean con los planes de protección civil y con las recomendaciones de organismos internacionales que promueven la preparación ciudadana como primera línea de defensa en situaciones de crisis.
Ante la incertidumbre de los eventos tecnológicos o climáticos extremos que puedan poner en jaque los servicios esenciales, Canarias se posiciona como una comunidad proactiva, dispuesta a adaptar sus protocolos y a empoderar a su población con herramientas prácticas. La apuesta por la prevención y la autonomía es una señal de madurez institucional que pretende convertir a Canarias en un referente de gestión de emergencias dentro del contexto europeo e insular.