Nadie quiere enfermedades y con la llegada del calor y el aumento de la actividad al aire libre, las garrapatas se convierten en una amenaza real en muchas zonas de España. Estos pequeños parásitos, que se adhieren a la piel de animales y personas para alimentarse de sangre, pueden ser vectores de enfermedades peligrosas, algunas de ellas con riesgo de complicaciones severas o incluso mortales si no se detectan y tratan a tiempo.
En los últimos años, el cambio climático y la expansión de especies invasoras han favorecido la proliferación de garrapatas en todo el territorio peninsular, incluidas áreas urbanas. Las zonas rurales, parques naturales y senderos de montaña son especialmente propensas, pero también jardines y espacios con vegetación densa. En España, se han documentado al menos cinco enfermedades graves transmitidas por garrapatas y algunas enfermedades por cucarachas que deben conocerse y vigilarse de cerca.
1. Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC)
Es la enfermedad más grave transmitida por garrapatas en España. Detectada por primera vez en el país en 2016, se transmite a través de la picadura de la garrapata Hyalomma marginatum. Puede provocar fiebre alta, dolor muscular, vómitos, sangrados internos y fallo multiorgánico. La tasa de mortalidad puede superar el 30 % si no se trata a tiempo. Se han confirmado varios casos en Castilla y León, Extremadura y Andalucía.
Transmitida por garrapatas del género Ixodes, es más común en el norte peninsular (Galicia, Asturias, País Vasco, Pirineos). Los síntomas comienzan con un característico eritema migratorio (una mancha roja que se expande) acompañado de fiebre, dolor de cabeza y fatiga. Si no se trata, puede afectar al sistema nervioso, articulaciones y corazón. Aunque es tratable con antibióticos, un diagnóstico tardío puede dejar secuelas.
3. Anaplasmosis
Causada por bacterias del género Anaplasma, puede generar fiebre, escalofríos, fatiga intensa, dolor muscular y gastrointestinales. Se está detectando cada vez más en zonas de la Meseta y el norte peninsular. Generalmente se trata con doxiciclina, pero en personas inmunodeprimidas puede complicarse seriamente.
4. Babesiosis
Se trata de una infección parasitaria similar a la malaria que afecta a los glóbulos rojos. Provoca enfermedades fiebre alta, sudores, anemia y fatiga. Aunque en personas sanas suele cursar de forma leve, en mayores o pacientes con el bazo extirpado puede ser mortal. Está presente en varias comunidades, especialmente en zonas ganaderas.
5. Turalemia
También conocida como enfermedades fiebre de los conejos, se transmite por garrapatas pero también por contacto con animales silvestres infectados. Sus síntomas incluyen fiebre alta, úlceras en la piel, inflamación de ganglios y, en algunos casos, neumonía. Ha habido brotes esporádicos en Castilla-La Mancha y Aragón.
¿Qué hacer si te pica una garrapata para que no te transmita enfermedades?
Retírala de inmediato con pinzas finas, sujetándola lo más cerca posible de la piel y tirando suavemente hacia arriba.
No la aplastes, ni la quemes ni uses aceites.
Desinfecta bien la zona tras la extracción.
Observa tu cuerpo los siguientes 30 días. Si aparece fiebre, sarpullido o malestar general, acude al médico.
Conserva la garrapata en un bote cerrado por si se necesita analizar.
Las garrapatas no solo son una molestia y traen enfermedades, sino también una amenaza potencial para la salud. Su prevención pasa por evitar caminar por zonas con vegetación densa sin protección, usar ropa adecuada, repelente, revisar el cuerpo tras excursiones, y consultar al médico ante cualquier síntoma sospechoso. La mejor defensa es el conocimiento y la vigilancia activa.