Una joven estadounidense de 19 años, residente en Michigan, sufrió el pasado mes de julio quemaduras de segundo grado en el cuello tras la descarga de corriente eléctrica que pasó desde el cargador de su móvil al collar que en ese momento llevaba puesto.

La afectada se encontraba acostada en su cama con el teléfono móvil conectado a la corriente y colocado bajo la almohada cuando comenzó a sentir calor y, posteriormente, dolor. La chica acudió a urgencias para ser asistida.

La marca del cargador era de iPhone y todo indica a que el dispositivo produjo una descarga eléctrica al entrar en contacto con el collar metálico.