El acuerdo para devolver migrantes y cadáveres de Ceuta: qué ha pedido exactamente Marruecos y que dice España
Marruecos pide a España que le devuelva también a los muertos de Ceuta
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha pedido a España la repatriación de los migrantes que cruzaron a Ceuta desde el 30 de julio y, además, la de los cuerpos de quienes murieron intentando alcanzar a nado la ciudad a través del paso del Tarajal. Lo hizo en una entrevista con la cadena árabe Al Arabiya, donde solicitó la firma de un acuerdo que contemple ambos supuestos y planteó lo que denominó un enfoque integral para abordar la migración entre los dos países.
El ministro añadió una acusación concreta: sostiene que, a día de hoy, España no ha informado a Marruecos del número de migrantes fallecidos. Y argumenta que los cuerpos no identificados no pueden ser transferidos sin información previa ni un acuerdo entre ambas partes.
Las 82 víctimas y el cementerio de las tumbas numeradas
Detrás de esa petición hay una realidad que avanza despacio y en silencio. España ha hallado un total de 82 víctimas tras la llegada masiva de finales de julio, en la que según el Ministerio del Interior accedieron a la ciudad más de 72.000 personas.
El pasado viernes fueron enterrados 18 cuerpos en el cementerio musulmán de Ceuta, tres semanas después de la crisis. Las sepulturas se señalaron con números, no con nombres, precisamente para facilitar la localización de los restos en caso de que más adelante sean reclamados por familiares.
Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas, un proceso que avanza con lentitud. Y ahí está el nudo del asunto: la petición marroquí de recibir los cuerpos y la exigencia simultánea de que no se transfieran sin identificar apuntan al mismo problema técnico, que es la falta de identificación forense completa.
Ouahbi ha sostenido además que su país no podrá prevenir de manera eficaz la migración hacia España mientras continúen, según él, campañas que animan a los jóvenes a intentar el viaje, y ha responsabilizado a España de aceptar a quienes llegan. Es una afirmación del ministro, no un hecho acreditado.
La respuesta española y las dos vías que ya están cerradas en la crisis de Ceuta
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión diplomática. El viernes, el mismo ministro había afirmado en el canal público marroquí 2M que Ceuta y Melilla constituyen un derecho histórico y geográfico de Marruecos, y había llamado a crear un mecanismo de diálogo con España para abordar su futuro.
La respuesta del Gobierno español llegó horas después y fue inequívoca. Trasladó a Rabat su rechazo tajante a esas pretensiones, recordando que ambas ciudades forman parte de la integridad territorial y de la soberanía de España y son territorio de la Unión Europea. Conviene añadir un apunte histórico que suele omitirse en el debate: la fundación de las dos ciudades es anterior a la creación del Estado marroquí.
En paralelo, la vía de la devolución de los menores tampoco avanza en Ceuta. La fiscal de Sala de Menores ha rechazado la propuesta del Partido Popular de retornar a los menores que permanecen en la ciudad, con una valoración directa: no tiene sentido. Esa posición se suma al precedente judicial de 2021, cuando el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Ceuta ordenó el retorno a España de catorce menores que habían sido devueltos sin seguir los trámites preceptivos.
Mientras la discusión diplomática sigue abierta, la gestión sobre el terreno continúa. El Ministerio de Sanidad ha convocado a las comunidades autónomas este lunes para coordinar el envío de vacunas a la ciudad, y el Gobierno mantiene el plan de trasladar a la Península a un primer grupo de menores.
El resultado es un escenario en Ceuta con tres expedientes abiertos y ninguno resuelto: el de los supervivientes, el de los menores y el de los fallecidos. Este último es el que menos titulares genera y probablemente el más difícil, porque no depende de una negociación política sino de un trabajo forense que todavía no ha concluido. Hasta que termine, las tumbas del cementerio musulmán de Ceuta seguirán identificadas únicamente por un número.