El informe del Gobierno sobre Canarias y Cabo Verde ha aterrizado con fuerza en el debate político en torno al crucero MV Hondius. El Ejecutivo central ha hecho público un documento técnico en el que detalla por qué la evacuación de los ocupantes del buque, afectado por un brote de hantavirus, no podía ejecutarse desde el archipiélago africano y la elección de Tenerife como puerto de desembarque era la única alternativa viable.
El texto, distribuido a los gabinetes autonómicos implicados de Canarias, recoge tres ejes de argumentación: el marco jurídico internacional, las capacidades sanitarias comparadas y la articulación con los mecanismos europeos de respuesta a emergencias. La conclusión es contundente: «La evacuación de los pacientes con hantavirus en Cabo Verde no constituye una alternativa óptima ni desde el punto de vista jurídico ni asistencial, ni desde el operativo-comunitario».
Una decisión que no era discrecional
El Gobierno recuerda en su informe que la gestión de una emergencia sanitaria con potencial de propagación transfronteriza está regulada por el Reglamento Sanitario Internacional de 2005 de la Organización Mundial de la Salud, del que tanto España como Cabo Verde son Estados Parte.
«Cuando concurren circunstancias compatibles con una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, corresponde a la OMS coordinar la respuesta y dirigir la solicitud de acogida al Estado que reúna las mejores condiciones técnicas y operativas», recoge el documento.
Una vez formalizada la solicitud por parte del organismo internacional, España queda obligada a colaborar en virtud de los principios de cooperación recogidos en los artículos 13 y 44 del citado reglamento. El traslado a Canarias, subraya el informe, «responde a un mandato internacional, no a una opción discrecional» del Gobierno español ni de la Comunidad Autónoma.
Capacidades sanitarias: la brecha entre los dos archipiélagos
El documento dedica un capítulo central a la comparativa de medios. Cabo Verde es descrito como «un país de renta media-baja», con un PIB per cápita de 5.192 dólares y situado en el puesto 125 del Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas. Su sistema sanitario presenta limitaciones estructurales bien documentadas: ausencia de unidades de aislamiento de alto nivel BSL-3 y BSL-4, escasez de personal especializado en patógenos emergentes y limitada capacidad de cuidados intensivos polivalentes.
España, por el contrario, dispone de una infraestructura consolidada para la gestión de patógenos de alto riesgo, derivada de la experiencia adquirida tras la repatriación de pacientes de ébola en 2014 y la pandemia de COVID-19. El informe enumera unidades de aislamiento de alto nivel en hospitales de referencia con protocolos validados por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, capacidad de diagnóstico de confirmación en el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, y aeronaves medicalizadas con cápsulas de aislamiento EpiShuttle de presión negativa operadas por la UME y el SAMUR para evacuaciones intercontinentales.
Doctor Negrín y HUC, centros de referencia
El texto detalla además que en el archipiélago canario se cuenta con dos centros hospitalarios de referencia para enfermedades importadas: el Hospital Doctor Negrín en Gran Canaria, Canarias y el Hospital Universitario de Canarias en Tenerife, ambos con áreas de aislamiento adecuadas para la estabilización inicial de pacientes con patologías de alto riesgo.
El argumento europeo: rescEU y el UCPM para Canarias
El tercer eje argumental del informe se centra en el Mecanismo Europeo de Protección Civil (UCPM), coordinado por el Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias, que constituye el principal instrumento de respuesta sanitaria a nivel comunitario e incluye el módulo MEDEVAC y la reserva rescEU de evacuación médica.
Cabo Verde no es Estado miembro ni participante del UCPM. En consecuencia, una evacuación efectuada en su territorio no podría beneficiarse de la movilización inmediata de Equipos Médicos Europeos preacreditados, de la cofinanciación europea del transporte sanitario, ni de la reserva estratégica rescEU de aviones con cápsulas de aislamiento. Al desembarcar en Canarias, territorio comunitario, esa activación es inmediata.
El argumento europeo para Canarias se ha materializado este mismo domingo. La comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, ha confirmado que se ha enviado una ambulancia aérea de rescEU desde Noruega a Tenerife a petición expresa de España, en el marco del Mecanismo de Protección Civil de la Unión.
El informe llega en plena fricción institucional entre Madrid y el Gobierno de Canarias. El presidente Fernando Clavijo ha mantenido sus reservas y ha avanzado que pedirá responsabilidades una vez completado el desembarco. Su vicepresidente, Manuel Domínguez, había cuestionado la decisión preguntándose por qué los pasajeros no fueron evacuados desde Cabo Verde por vía aérea para evitarles, en sus palabras, «tres días más de travesía». El documento del Ejecutivo central contesta a esa duda con un encaje jurídico, técnico y europeo que cierra la discusión.