La Guardia Civil en Canarias interviene 5.046 botellas de soju coreano en varios comercios de Gran Canaria. La Comandancia de Las Palmas ha detectado la comercialización irregular de este lote de bebidas alcohólicas de origen asiático en establecimientos distribuidos por la isla, una operación que se suma al notable repunte de inspecciones del cuerpo armado contra el alcohol sin controles tributarios en el archipiélago. Es el segundo gran golpe del mismo dispositivo en apenas siete días.
Según ha informado la Benemérita en una nota de prensa, la intervención ha sido realizada por agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) de Santa María de Guía, al comprobar que los productos a la venta carecían de los controles tributarios exigidos por la normativa canaria. Las inspecciones se desarrollaron en diversos comercios de productos asiáticos donde la mercancía estaba expuesta al público.
Sin precintos fiscales ni elementos de control tributario en Canarias
Los agentes en Canarias constataron durante las inspecciones la presencia de numerosas botellas de soju coreano expuestas para su venta sin los correspondientes precintos fiscales ni los elementos de control tributario obligatorios para este tipo de bebidas en Canarias. La mercancía se encontraba preparada para su distribución y consumo de forma irregular.
La ausencia de los controles fiscales obligatorios, además del evidente perjuicio económico para la Hacienda Pública, puede dificultar la correcta trazabilidad de los productos y las garantías asociadas a su comercialización: nada acredita, por ejemplo, que el alcohol haya pasado los controles sanitarios necesarios antes de su venta al consumidor final.
El soju coreano ha experimentado un notable incremento de su demanda en Canarias, especialmente entre el público joven, debido a la creciente popularidad de la cultura coreana y sus productos gastronómicos.
El factor K-pop: cómo una moda cultural ha movido el mercado
El propio cuerpo armado señala como contexto el auge del K-pop y de la cultura coreana, que en los últimos años ha disparado la demanda de productos asiáticos en el archipiélago, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos. El soju, una bebida tradicional coreana destilada con una graduación que ronda habitualmente entre el 16 y el 25%, se ha popularizado gracias a las series de televisión surcoreanas, los grupos musicales virales y los canales de gastronomía asiática en redes sociales.
Ese tirón comercial ha multiplicado la presencia de tiendas especializadas en productos asiáticos y supermercados de origen oriental en las principales ciudades canarias, especialmente en Las Palmas de Gran Canaria. Es precisamente en ese tipo de establecimientos donde se concentran las inspecciones de la PAFIF, ya que el cuerpo ha detectado que parte de la mercancía importada llega sin pasar por los controles fiscales reglamentarios que llegaría a todas las islas incluída Tenerife.
La operación se suma a la intervención realizada apenas siete días antes por los mismos agentes. El pasado 27 de mayo, la Patrulla Fiscal y de Fronteras interceptó en otro establecimiento de Gran Canaria un total de 3.492 botellas de licores internacionales, con un volumen de 1.674 litros y valoradas en más de 44.000 euros. Aquel lote también carecía de la obligatoria precinta tributaria o presentaba sellos presuntamente fraudulentos. Entre los productos figuraban licores de lichi, aguardientes de sorgo de hasta 62 grados y licores de canela.
Sumadas ambas operaciones en Canarias, la Guardia Civil ha sacado del mercado en apenas una semana más de 8.500 botellas de alcohol sin los controles fiscales obligatorios en Gran Canaria, lo que apunta a un patrón estructural más amplio que un caso aislado en un comercio concreto.
Como resultado de las actuaciones practicadas, los agentes han puesto los hechos en conocimiento de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria de Canarias, organismo competente para la adopción de las medidas oportunas, que podrán incluir sanciones administrativas y la apertura de expedientes a los titulares de los establecimientos afectados. La operación continúa abierta y los investigadores no descartan nuevas inspecciones y actuaciones en la isla en las próximas semanas.
Para el consumidor final en Canarias, el mensaje de la Guardia Civil es claro: comprar alcohol importado en establecimientos que no presenten los precintos fiscales obligatorios supone un riesgo añadido por la ausencia de trazabilidad sanitaria del producto. La recomendación es revisar siempre los precintos en cualquier botella de bebida alcohólica importada y, ante cualquier duda, abstenerse de adquirirla.