La langosta africana en Lanzarote, Canarias ha dado un respiro al sector agrícola tras confirmarse que los cientos de ejemplares llegados este martes pertenecen a un único enjambre compuesto, en su mayoría, por individuos adultos y en la última fase de su ciclo vital.
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote en Canarias, Samuel Martín, junto al jefe del Área de Medio Ambiente insular, Francisco Fabelo, detallaron en rueda de prensa que la situación, aunque llamativa, no responde por ahora a una invasión generalizada.
“Se trata de ejemplares adultos que han llegado en un único enjambre”, explicaron, insistiendo en que su capacidad de devorar vegetación es menor debido al desgaste sufrido durante el largo desplazamiento desde el continente africano.
La langosta africana en Lanzarote se concentra principalmente en la franja costera entre San Juan y Caleta de Famara. Algunos individuos aislados han sido vistos incluso en Arrecife, aunque las autoridades recalcan que no existe dispersión masiva por el interior agrícola.
Langosta africana en Lanzarote: vigilancia intensiva tras la llegada de un único enjambre
Desde el Cabildo se ha activado una fase de vigilancia intensiva. El objetivo es anticipar cualquier cambio en el comportamiento del enjambre y evitar que la situación evolucione hacia un escenario más complejo en Canarias.
Uno de los aspectos más llamativos del protocolo anunciado es el método de actuación en caso de que lleguen nuevos enjambres. Francisco Fabelo descartó el uso de insecticidas o productos químicos por la cercanía de los focos detectados a la costa.
El uso de químicos supondría un riesgo medioambiental elevado para Canarias, especialmente en ecosistemas sensibles del litoral. En su lugar, el responsable insular planteó una alternativa más selectiva: “Se recomendaría dar cañonazos con lanzallamas si llegan más enjambres”.
La explicación es sencilla: a estos insectos no les gusta el fuego. Además, la actual época de quema de rastrojos en la isla podría funcionar como una barrera natural que limite su avance hacia zonas agrícolas sensibles.
Langosta africana en Lanzarote: sin insecticidas y con el fuego como posible barrera
Por ahora, la prioridad es la monitorización en Canarias. El Área de Medio Ambiente analiza dos posibles escenarios críticos: que se detecte comportamiento reproductivo en suelo canario o que aparezcan signos de voracidad en prados de cereales y trigo.
“Antes de llegar a los cultivos, habría que ver voracidad en los prados”, subrayó Fabelo. De confirmarse un consumo masivo de vegetación, la competencia pasaría a la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias.
La langosta africana en Lanzarote preocupa especialmente por el contexto climático. Este invierno, la costa sahariana registró una humedad inusual, lo que favoreció la reproducción en origen. Y las previsiones de lluvias en Canarias podrían ofrecer condiciones propicias para un eventual ciclo reproductivo en la isla. Ese sería, según los técnicos, el peor de los escenarios: que la langosta africana en Lanzarote encuentre humedad suficiente para asentarse y reproducirse.
Sin embargo, el aval científico aporta tranquilidad en Canarias. El catedrático de Zoología de la Universidad de La Laguna, Pedro Oromí, ya explicó que el detalle clave está en la llamada “fase gregaria”. Si los ejemplares no presentan coloraciones rojizas o negras intensas, no se comportan como una plaga devastadora.
Además, el largo vuelo impulsado por la calima y los vientos del Sáhara provoca que muchos individuos lleguen en un estado de agotamiento extremo, reduciendo de forma drástica su esperanza de vida y su capacidad de daño inmediato.
La langosta africana en Lanzarote, Canarias sigue bajo estrecha observación. Los técnicos insulares insisten en que la situación está controlada y que, por el momento, no se dan las condiciones para hablar de plaga. El campo lanzaroteño respira, aunque sin bajar la guardia.