La letra pequeña de la Hipoteca Joven al 95%: los seis requisitos que dejan fuera a la mayoría
Ni 18 ni 40 años: la excepción de edad de la Hipoteca Joven que casi nadie ha leído
La Hipoteca Joven Canaria ya es oficial. El Consejo de Gobierno aprobó el decreto definitivo la pasada semana, tras el dictamen favorable del Consejo Consultivo, y el titular corrió rápido: financiación de hasta el 95% para la primera vivienda en Canarias.
Debajo de esa cifra hay un articulado con condiciones que conviene leer despacio la Hipoteca Joven Canaria. Porque el programa no funciona como la mayoría de la gente ha entendido. El primer matiz es de fondo. El Gobierno de Canarias no presta dinero ni interviene los precios: actúa como avalista del tramo del préstamo que supera el 80% del valor del inmueble. Quien concede la hipoteca sigue siendo el banco.
El mecanismo es este: el comprador firma con una entidad adherida y la administración responde ante ella solo si él deja de pagar. Cuando ese tramo se amortiza, el aval se cancela y desaparece del contrato.
La letra pequeña que la Hipoteca Joven de Canarias no llevaba en el titular
El tope de precio es el filtro más duro. El precio de adquisición no puede superar los 250.000 euros, sin contar impuestos ni gastos asociados. Sirve tanto obra nueva como usada, libre o protegida de promoción privada. En las zonas más tensionadas de Canarias, ese techo deja fuera buena parte de la oferta disponible.
La edad va de los 18 a los 40 años, con una excepción relevante: no hay límite de edad para familias numerosas y familias monoparentales. Es la puerta más ancha del decreto y la menos difundida.
Después llegan los filtros económicos. El patrimonio neto del solicitante —o de cada uno, si la compra es conjunta— no puede superar los 150.000 euros. Los ingresos tampoco pueden exceder cinco veces el IPREM, en torno a los 36.000 euros anuales según los cálculos difundidos tras la aprobación en Canarias.
Hay además dos condiciones de arraigo. Es necesario acreditar residencia legal y continuada en Canarias durante los dos años previos, y destinar el inmueble a residencia habitual durante al menos otros dos. Tampoco se puede ser titular de otra vivienda, salvo excepciones tasadas en el propio decreto.
El programa quita la barrera del ahorro previo, no la del análisis bancario: un aval del Gobierno de Canarias no obliga a ninguna entidad a conceder una hipoteca a quien no considere solvente.
Lo que un joven de Canarias todavía no puede hacer
No puede solicitarla. El decreto está aprobado, pero el programa no está operativo: falta la orden del consejero que apruebe el convenio con las entidades financieras, con los informes preceptivos que exige la normativa canaria.
Solo cuando esa tramitación se complete podrán los bancos formalizar su adhesión. Hasta entonces no hay entidades adheridas ni ventanilla a la que acudir.
Conviene retener dónde se gestionará todo. Las solicitudes no se tramitarán en oficinas del Gobierno de Canarias, sino directamente en los bancos que se sumen al convenio. Serán ellos quienes estudien cada operación con sus propios criterios de riesgo. Y ahí el decreto ya no manda.
Queda el detalle que más despistes provoca: el 5% no desaparece. Sobre una vivienda de 250.000 euros son 12.500 euros de entrada, más impuestos y gastos de compraventa. Lo que el programa evita es reunir el 20% habitual, no el ahorro previo completo. La diferencia es enorme, pero no es lo mismo que comprar sin dinero.
La medida, impulsada por la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad que dirige Pablo Rodríguez, se suma a otras líneas ya en marcha en Canarias: subvenciones a la compra para jóvenes y ayudas al alquiler, general y joven. Desde la oposición se ha advertido de que acabará beneficiando a una minoría, precisamente por la combinación de topes en un mercado tensionado.
El consejo práctico para quien esté pensando en comprar en Canarias es ir haciendo números ahora: comprobar si la vivienda cabe bajo los 250.000 euros, calcular el 5% más gastos y verificar los dos años de residencia. Así se llega con los papeles listos el día que los bancos abran la ventanilla en Canarias.