Le quitarán hasta un 21% de la pensión si adelanta la jubilación: la tabla completa por años cotizados
Cotizar más de 40 años sí reduce el recorte de la pensión, pero no lo elimina: estas son las cifras
Conviene empezar aclarando algo, porque circula mucha confusión: los coeficientes reductores de la jubilación anticipada no son una medida nueva ni un recorte recién aprobado. Llevan años en vigor y están recogidos en una tabla oficial de la Seguridad Social. Lo que sorprende a mucha gente es descubrir cuánto descuentan exactamente y, sobre todo, que el descuento es permanente: acompaña al pensionista el resto de su vida.
Y hay una segunda aclaración igual de importante. Se está difundiendo la idea de que el recorte se aplica por igual sin tener en cuenta lo que se haya cotizado, y eso no es cierto. Toda la tabla está construida precisamente sobre tramos de años cotizados: cuanto más larga es la carrera, menor es la penalización. No desaparece, pero se suaviza de forma notable y que Hacienda de España controlorá.
Cuánto se pierde con la jubilación anticipada según los años cotizados
El cálculo cruza dos variables: los meses que se adelanta la retirada respecto a la edad legal y el periodo total cotizado. La tabla oficial contempla cuatro tramos de cotización y hasta 24 posibles anticipos, desde un solo mes hasta los dos años completos que permite la modalidad voluntaria.
Los cuatro tramos son: menos de 38 años y 6 meses; entre 38 años y 6 meses y menos de 41 años y 6 meses; entre 41 años y 6 meses y menos de 44 años y 6 meses; y 44 años y 6 meses o más.
Con el adelanto máximo de 24 meses, el peor escenario corresponde a quien no llega a los 38 años y 6 meses cotizados: pierde un 21% de la pensión. En el segundo tramo, el recorte baja al 19%. En el tercero se sitúa en torno al 17%. Y en el tramo más favorable, el de quienes superan los 44 años y 6 meses, el descuento se reduce al entorno del 13%.
El famoso 15% del que se está hablando corresponde a un caso concreto: un trabajador con entre 41 años y 6 meses y 44 años y 6 meses cotizados que adelante su retirada 23 meses. Un mes más de anticipo y el recorte sube a ese 17%. Es un buen ejemplo de hasta qué punto la tabla es sensible a cada mes.
En el extremo contrario, quien solo adelante un mes y acredite la carrera más larga se queda en el mínimo de la horquilla, en torno al 2,81%. Es decir, la jubilación anticipada no tiene un precio único: va desde algo casi testimonial hasta más de una quinta parte de la pensión.
Un cálculo práctico ayuda a verlo. Sobre una pensión teórica de 1.800 euros al mes, un coeficiente del 19% la dejaría en unos 1.458 euros, es decir, 342 euros menos cada mes. Con el 13% del tramo superior, quedaría en torno a los 1.566 euros. Ciento ocho euros mensuales de diferencia, todos los meses, durante el resto de la vida.
Cotizar más años tiene doble efecto: eleva la base sobre la que se calcula la pensión y además suaviza el coeficiente que se le aplica. Lo que no hace, por mucho que se acumulen cuatro décadas de cotización, es eliminar el recorte.
Qué hace falta para acceder y por qué no se eliminan los coeficientes en la pensión
En 2026, la edad ordinaria de jubilación se sitúa en 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses, y en 65 años para quienes superen ese umbral. La modalidad voluntaria permite adelantar un máximo de dos años, lo que fija las edades mínimas reales en 64 años y 10 meses para los primeros y en 63 años para los segundos.
Existe además un requisito previo insalvable: acreditar al menos 15 años cotizados para tener derecho a cualquier pensión contributiva. Y un segundo filtro que deja fuera a bastante gente y que casi nunca se explica: la pensión resultante después de aplicar el coeficiente debe superar la cuantía de la pensión mínima que le correspondería al interesado al jubilarse a la edad ordinaria. Si no la supera, la jubilación anticipada voluntaria sencillamente no se concede.
La modalidad involuntaria, la que se produce por causas ajenas al trabajador como un despido o el cierre de la empresa, funciona con reglas distintas. Permite adelantar hasta cuatro años, exige un mínimo de 33 años cotizados y maneja su propia tabla de coeficientes, con una horquilla más amplia que la voluntaria.
Queda la pregunta de fondo, que es la que más indigna a quien acumula cuatro décadas de cotización: por qué no se suprimen los coeficientes para las carreras largas. Sindicatos y asociaciones llevan tiempo reclamándolo con un argumento de sentido común, y el Gobierno lo ha rechazado con uno económico.
Según los cálculos difundidos, eliminar los coeficientes reductores solo para quienes acrediten 40 años cotizados o más costaría alrededor de 3.358 millones de euros anuales, repartidos entre unos 1.345 millones correspondientes a jubilaciones anticipadas voluntarias y unos 2.013 millones a las involuntarias.
Con ese escenario, la recomendación de los especialistas es siempre la misma y es poco glamurosa: antes de decidir nada, solicitar a la Seguridad Social la simulación de la pensión y hacer la cuenta completa. Comparar lo que se cobraría adelantando la jubilación anticipada frente a lo que se cobraría esperando, y calcular en cuántos años se compensa la diferencia. En muchos casos, aguantar unos meses más cambia bastante el resultado.