Tras comprar drones de última generación a Estados Unidos e Israel, Rabat acaba de adquirir otra partida en Turquía. El acopio de este tipo de material de última generación ha llevado a Marruecos a destinar un área específica de la base militar de Monte Arruit, en Nador, a estos vehículos aéreos no tripulados. La base de Monte Arruit está a sólo 30 kilómetros de Melilla.

Pero son varias las bases militares marroquíes que albergan drones: Ourzazate (junto al Sáhara), Ben Guerir (en el centro del país), Mequinez (cerca de Fez) y Kenitra (al norte de Rabat).

Tal y como ha publicado EL ESPAÑOL, Marruecos recibirá una docena de drones del modelo Bayraktar TB2, con capacidad de ataque y gran autonomía (hasta 26 horas), por un importe cercano a los 60 millones de euros. Rabat confía en recibir el material antes de dos meses. “Al menos tres de esos nuevos drones irán a Monte Arruit”, aseguran las fuentes consultadas.

En realidad, según fuentes expertas en seguridad, todos los aparatos adquiridos por Marruecos son “drones inteligentes” que pueden acondicionarse para distintas misiones. Es decir, potencialmente, “todos podrían adeptarse para el modo de ataque”, si bien, la particularidad de los comprados a Turquía es que ya llegan con esa disposición.

Fuentes del Gobierno español aseguran no estar preocupados por esta escalada en la adquisición de material militar sofisticado, y que se trata, en cualquier caso, de una “cuestión interna” de Marruecos.

Desde El Observatorio Internacional de Seguridad, Crimen Organizado y Terrorismo (OISCOT) son de la misma opinión. Reconocen que estos drones han sido claves en guerras como las de Siria, Libia o Nagorno Karabaj, pero “el contexto del conflicto es muy diferente al que se presentaría en caso de un enfrentamiento bélico de Marruecos con España”.

En OISCOT aseguran que España, con su Ejército del Aire y sistemas de artillería de defensa aérea, además del apoyo operacional de la OTAN, “limitaría enormemente la capacidad y efectividad de estos drones”. “Sobre la base de nuestra apreciación, esta adquisición por parte de Marruecos no representa una amenaza real para España”, añaden.

Rearme marroquí
Para este observatorio, el rearme marroquí hay que verlo más como “una carrera armamentística con Argelia”, a fin de mantener el equilibrio de poder en la región. Ahora bien, reconocen que “siempre es necesario mantener la vigilancia y el monitoreo sobre el desarrollo y crecimiento de las fuerzas armadas de Marruecos para determinar, a tiempo, el momento y circunstancias en los cuales puede llegar a representar una amenaza para España, y actuar en consecuencia”.

Hay que tener en cuenta que Marruecos también está actualmente en negociaciones con Turquía para adquirir, por unos 50 millones de dólares, el Koral Electronic Warfare, un sistema de guerra electrónica móvil que bloquea los radares y misiles. Es un medio particularmente útil para la seguridad fronteriza.

Se trata de un sistema transportable, basado en tierra, desarrollado para bloquear y engañar a los radares enemigos. Además, tiene la capacidad de atacar al mismo tiempo a varios objetivos. Está diseñado y fabricado por Aselsan, una corporación turca que produce sistemas electrónicos para las Fuerzas Armadas del país.

Gasto en Defensa
El gasto público en materia de defensa en Marruecos representó en 2019 el 10,3% del Presupuesto nacional. Sirva, como elemento de comparación, que mientras el país dedicó 91 euros por habitante a comprar material militar, a la Sanidad sólo destinó 61.

Además, el año pasado, en plena pandemia, Rabat aumentó un 30% su gasto militar, alcanzando casi los 5.000 millones de euros. Marruecos adquirió a EEUU cuatro drones MQ-9B SeaGuardian por un valor estimado en mil millones de dólares. Es el mismo modelo que adquirió España, pero los magrebíes tienen capacidad para portar armas. También compró una docena de drones a Israel, que están utilizando en la guerra con el Frente Polisario.

Marruecos no tiene un Ministerio de Defensa como cartera independiente, pues esta área depende del primer ministro del país, pero sí tiene un “ministro delegado”, que es desde hace más de una década Abdellatif Loudiyi. Loudiyi estuvo por última vez en viaje oficial en España en marzo de 2019, y fue recibido por la ministra Margarita Robles.

Marruecos compra material armamentístico a países aliados con los que mantiene una relación bilateral. Principalmente, a EEUU y a Francia. En el caso de Turquía, renovaron un acuerdo de libre comercio para servir a los intereses de ambas partes; y tienen en común el interés por tener presencia en el Mediterráneo y una política de presión a Europa, al ser los países que se benefician directamente de los fondos de la UE para la externalización de sus fronteras y el control migratorio.