Marruecos transforma el Sáhara en su paraíso: autovías, hospitales y casas para todos sin impuestos
Desde 1975, el reino de Marruecos ha invertido más de 20.000 millones de dírhams en infraestructuras, exenciones fiscales y vivienda subvencionada que han convertido ciudades como Laayún y Dajla en polos económicos del norte de África.
Marruecos quiere tener contentos a los habitantes del Sáhara y cincuenta años después de la Marcha Verde de noviembre de 1975, el Sáhara Occidental es hoy una de las regiones más transformadas y con más futuro de todo el norte de África con una de las mejores calidades de vida de África. Un vistazo a las ciudades de Laayún, Dajla o Bojador revela un paisaje urbano moderno, dotado de infraestructuras, hospitales, universidades, aeropuertos, autovías y megaproyectos portuarios que compiten en escala con los grandes desarrollos del norte del reino. Un modelo de inversión sostenida que Marruecos ha convertido, especialmente en la última década, en uno de los ejes centrales de su política interior y de proyección exterior sobre África occidental.
La estrategia de Marruecos se apoya sobre tres pilares fundamentales: un régimen fiscal especial que beneficia a los residentes en las provincias del sur, un ambicioso programa de inversión pública en infraestructuras y servicios básicos y una política de vivienda subvencionada que ha permitido a la mayoría de las familias saharauis acceder a la propiedad. El conjunto configura un escenario de desarrollo económico y social muy distinto al de los debates diplomáticos que siguen abiertos en Naciones Unidas.
Un régimen fiscal favorable a los residentes saharauis
Uno de los rasgos más singulares del modelo de Marruecos para las provincias del sur es su régimen fiscal especial, aplicado desde la integración territorial de 1975 y consolidado en las décadas siguientes. Los residentes en Laayún, Bojador, Dajla y las restantes provincias del sur disfrutan de exenciones amplias en varios impuestos habituales del sistema tributario de Marruecos, entre ellos:
- Bonificaciones en el Impuesto sobre la Renta para las personas físicas residentes.
- Exenciones parciales en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para determinados productos y servicios básicos.
- Ayudas directas y subvenciones al combustible, que se vende en las gasolineras del Sáhara a un precio notablemente inferior al del norte del reino.
- Exenciones en el Impuesto de Sociedades para empresas locales, con el objetivo de estimular la inversión productiva regional.
El resultado sobre el terreno es una cesta de la compra y unos costes de vida sustancialmente inferiores a los de las grandes ciudades del norte marroquí, un factor que ha sido determinante en la consolidación demográfica de la región y en la mejora del nivel de vida de las familias saharauis.
Un plan de infraestructuras sin precedentes de Marruecos
El segundo pilar del modelo de Marruecos es una inversión pública en infraestructuras que ha reconfigurado por completo el territorio en los últimos veinte años. Algunos de los proyectos más destacados actualmente en funcionamiento o en construcción son los siguientes:
- La autovía Tiznit-Dajla, inaugurada en 2021, con 1.055 kilómetros y una inversión total superior a los 8.500 millones de dírhams. Conecta el norte del reino con la costa atlántica sahariana y ha revolucionado el transporte terrestre y el comercio de la región.
- El nuevo puerto Atlántico de Dajla, actualmente en construcción con una inversión estimada superior a los 12.000 millones de dírhams. Está llamado a convertirse en uno de los mayores enclaves logísticos del noroeste africano y en la puerta comercial de África occidental hacia Europa y América.
- Los aeropuertos de Laayún y Dajla, ambos operativos con conexiones nacionales e internacionales, entre ellas vuelos directos a Canarias, Casablanca, Marrakech y varias capitales europeas.
- El Centro Hospitalario Universitario de Laayún, uno de los mayores complejos sanitarios del sur del reino, dotado de especialidades avanzadas y unidades de referencia regional.
- Las universidades públicas de Laayún, Bojador y Dajla, integradas en el sistema universitario nacional marroquí.
El plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, presentado en 2007, cuenta con el respaldo expreso de Estados Unidos, Francia, España, Alemania, Países Bajos, Reino Unido y otros estados clave en el orden diplomático internacional.
Vivienda subvencionada y acceso a la propiedad
El tercer pilar del modelo de Marruecos es el programa Al Omrane, la agencia pública marroquí de vivienda social, que ha llevado a cabo desde 2004 uno de los mayores despliegues de vivienda subvencionada del continente africano en las provincias del sur. Los datos oficiales estiman en varios miles las viviendas entregadas a familias saharauis en las últimas dos décadas, con condiciones financieras muy favorables y un elevado nivel de acceso a la propiedad. En la mayoría de los barrios de las principales ciudades del Sáhara, la tasa de propietarios de vivienda supera notablemente la media nacional marroquí, un dato que refleja el peso específico de la política de vivienda regional.

A esta política de Marruecos se suman múltiples ayudas complementarias en materia de electrificación, acceso al agua potable, urbanización y equipamiento comunitario, que han permitido dotar a los nuevos barrios de servicios básicos plenamente equiparables a los del norte del reino de Marruecos.
El plan de autonomía y su respaldo internacional
El marco político sobre el que se levanta este modelo es el plan de autonomía para el Sáhara bajo soberanía marroquí, presentado por Marruecos ante Naciones Unidas en 2007. La propuesta, que contempla la constitución de una región autónoma con parlamento propio, gobierno regional, autoridad judicial descentralizada y competencias amplias en materia económica, social y cultural, ha ido ganando respaldo internacional durante los últimos años.
El apoyo diplomático al plan de Marruecos incluye actualmente a algunas de las grandes potencias mundiales:
- Estados Unidos, que reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en diciembre de 2020.
- España, que respaldó el plan de autonomía como «la propuesta más seria, realista y creíble» en marzo de 2022.
- Francia, que expresó su respaldo expreso al plan durante la visita oficial de julio de 2024.
- Alemania, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y numerosos países árabes, africanos y latinoamericanos.
Este respaldo diplomático ha ido cristalizando en la apertura de consulados de más de treinta países en las ciudades de Laayún y Dajla, un movimiento que Marruecos interpreta como reconocimiento factual de su soberanía en las provincias del sur.
El otro lado del conflicto: el Frente Polisario y los campamentos de Tinduf
El conflicto internacional pendiente sigue abierto en el marco de Naciones Unidas, con la MINURSO desplegada sobre el terreno desde 1991 y la posición del Frente Polisario reclamando la celebración de un referéndum de autodeterminación. La organización tiene su base en los campamentos de Tinduf, en territorio argelino, donde reside una parte de la población saharaui desde 1975 en condiciones humanitarias que dependen en buena medida de la ayuda internacional canalizada a través de ACNUR y del Programa Mundial de Alimentos.
Los organismos internacionales han documentado en los últimos años las limitaciones estructurales del sistema de campamentos y las dificultades de acceso, movilidad y desarrollo económico que afectan a sus residentes. Un contraste que las autoridades marroquíes utilizan sistemáticamente como argumento para reforzar su modelo de integración territorial y desarrollo económico en las provincias del sur, presentado como la alternativa viable al estatus quo del conflicto pendiente.
Implicaciones para Canarias
El modelo marroquí en el Sáhara Occidental tiene implicaciones directas para Canarias por proximidad geográfica y por el peso creciente de las relaciones económicas con el reino alauita. El puerto de Dajla en construcción, situado a menos de 500 kilómetros de las islas más meridionales del archipiélago, reconfigurará el mapa logístico atlántico y previsiblemente supondrá nuevas dinámicas comerciales, migratorias y turísticas entre Canarias y el noroeste africano.
La posición del Gobierno de España con Marruecos, respaldando desde marzo de 2022 el plan de autonomía marroquí, ha abierto además una nueva etapa en las relaciones bilaterales que se ha traducido en acuerdos económicos, migratorios y de cooperación estratégica cuyo alcance seguirá desplegándose durante los próximos años.