El avión con dos contagiados de hantavirus que evacuaba a pacientes desde el crucero MV Hondius hacia los Países Bajos ha aterrizado este miércoles de manera imprevista en el aeropuerto de Gran Canaria, según han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno y de la Consejería de Sanidad del Ejecutivo canario. La aeronave, una ambulancia aérea de la compañía turca Redstar Aviation con matrícula TC-RSD, tomó tierra sobre las 16:00 horas tras un giro inesperado en su plan de vuelo.
En un primer momento se informó de que la parada era estrictamente técnica, con el objetivo de repostar combustible. Posteriormente, la Delegación del Gobierno matizó que se había roto la burbuja de aislamiento de uno de los dos pacientes, lo que obligaba a una reparación sobre tierra antes de continuar el trayecto previsto hasta Ámsterdam.
Marruecos rechaza el aterrizaje y la aeronave se desvía
El aparato había despegado a las 11:00 desde Praia, capital de Cabo Verde, y tenía previsto aterrizar a las 13:00 en Marrakech antes de continuar hacia los Países Bajos. Sin embargo, las autoridades marroquíes denegaron la entrada al espacio aéreo del país, según las fuentes oficiales consultadas, lo que forzó la activación del plan alternativo con destino a Gran Canaria.
Otras fuentes del sector aeronáutico ofrecen una versión complementaria. Apuntan a que el avión no contaba con la autorización administrativa necesaria para sobrevolar territorio marroquí, un trámite que, al parecer, no se había gestionado con antelación.
«No se bajará ni subirá ninguna persona del avión», subrayaron desde la Delegación del Gobierno, que insistió en que se trata de una escala técnica con todas las garantías sanitarias.
Operativo bajo control biológico estricto
El aterrizaje en suelo grancanario se ejecutó bajo un dispositivo de bioseguridad reforzado. Ningún pasajero abandonó la aeronave durante las maniobras de carga de combustible y reparación, y el perímetro permaneció acordonado durante toda la escala. La operación responde al protocolo previsto por el Reglamento Sanitario Internacional para evacuaciones médicas con riesgo biológico.
La crisis del hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, operado por la naviera Oceanwide, se ha agravado en los últimos días. La Organización Mundial de la Salud ha confirmado un total de ocho casos detectados hasta el 6 de mayo, de los cuales tres han sido validados por laboratorio, y tres fallecimientos asociados al brote.
La OMS ha confirmado además la sospecha de que la cepa responsable es la variante Andes, predominante en el cono sur de Sudamérica y conocida por ser la única hasta la fecha con capacidad documentada de transmisión entre humanos. Su síndrome pulmonar puede alcanzar una mortalidad cercana al 40 % en pacientes no tratados a tiempo.
Catorce españoles a bordo y traslado al Gómez Ulla
El Gobierno de España ha autorizado, a petición expresa de la OMS, el atraque del MV Hondius en el puerto de Granadilla, en Tenerife, en los próximos tres días. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que todas las personas a bordo se encuentran actualmente asintomáticas y que la decisión obedece a la recomendación del organismo internacional.
El presidente canario, Fernando Clavijo, ha expresado su rechazo frontal a esta decisión y ha solicitado una reunión de urgencia con Pedro Sánchez para abordar la gestión del operativo. La fricción institucional se ha sumado a las preocupaciones expresadas por sindicatos como CSIF, que ha reclamado garantías de protección integral para sanitarios, fuerzas de seguridad y personal portuario.
Entre los 147 ocupantes del crucero figuran 14 ciudadanos españoles: 13 pasajeros y un miembro de la tripulación. Una vez completado el desembarco en Tenerife, serán evacuados en avión militar desde la base de Torrejón de Ardoz hasta el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán en su Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel durante un período de observación que puede prolongarse hasta 45 días.