La naviera MSC, tras el acuerdo de 2019 de las autoridades estadounidenses que sacarla de la lista de operadores confiables que pueden mover mercancías, ha colocado a agentes de seguridad privada en los buques que hacen escalas en Las Palmas para que los controles de seguridad sean más rápidos. MSC, que también dirige una línea de cruceros, tiene su base corporativa en Ginebra, Suiza, está en manos de la familia de Gianluigi Aponte, un multimillonario italiano con un patrimonio neto de alrededor de 9.000 millones de euros. Aponte es uno de los principales actores de la industria marítima de Europa, con más de 400 barcos bajo el control de su empresa.

La compañía está tratando de asegurar a sus clientes que las operaciones están funcionando sin problemas mientras refuerza la seguridad en sus embarcaciones. Un portavoz de MSC dijo que la firma no era el objetivo de ninguna investigación y que elige a sus tripulaciones de un grupo de marinos que han sido examinados por las autoridades estadounidenses y que han recibido visados especiales.

Los guardias de seguridad en los barcos que navegan desde la costa occidental de América del Sur hasta la terminal de Opcsa cuentan con cámaras de circuito cerrado en sus embarcaciones e implementan controles de cabina a bordo para garantizar que los trabajadores no tengan sellos de contenedores de contrabando u otra evidencia del tráfico de drogas.