Rachas de hasta 80 km/h y calima en altura: el aviso de la AEMET que casi nadie mira en Canarias
No es solo el calor: la combinación que la AEMET vigila hoy y que multiplica el riesgo en el monte en Canarias
Todo el mundo mira el termómetro, y es comprensible: Según la AEMET vuelve el calor a las islas centrales y se van a superar los 37 grados en puntos del sur de Gran Canaria. Pero en la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) hay dos elementos que apenas se están comentando y que condicionan la jornada mucho más de lo que parece: el viento, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora, y una nueva entrada de calima en altura.
La combinación importa porque no llega en un momento cualquiera. El Gobierno de Canarias mantiene la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y Tenerife, y el viento es precisamente el factor que convierte un conato en un incendio. No es un detalle meteorológico: es el detalle operativo de la jornada.
Dónde sitúa la AEMET las rachas más fuertes y por qué ahí
La previsión describe un alisio del nordeste en Canarias de intensidad moderada a fuerte, con intervalos muy fuertes en las que se conocen como zonas habituales de aceleración, y rachas que se moverán entre los 60 y los 80 kilómetros por hora.
Esas zonas no son aleatorias y se repiten episodio tras episodio en Canarias: las vertientes sureste y noroeste de las islas de mayor relieve, las cumbres expuestas y los canales interinsulares, donde el aire se comprime entre dos islas y gana velocidad. Es el mismo efecto que hace que sople más fuerte en el pasillo de un edificio que en una habitación.
Conviene traducir la cifra a efectos reales, porque los 80 kilómetros por hora suenan abstractos. En episodios anteriores, la Dirección General de Emergencias los describió como un valor capaz de provocar la caída de ramas, de mobiliario urbano y de objetos mal sujetos, con efectos que dependen de la exposición y de las características de cada zona. Toldos, sombrillas, macetas de balcón y carteles sueltos entran de lleno en esa categoría.
En el mar el panorama acompaña. La AEMET prevé predominio de marejada, con áreas de fuerte marejada en alta mar, y hay además un factor añadido que conviene tener presente estos días: las mareas vivas, asociadas a la fase lunar, que elevan la amplitud entre pleamar y bajamar y aumentan el riesgo en zonas de charcos, muelles y costa baja. Para quien tenga plan de barco, de pesca o de baño en el norte, ese es el dato que manda por encima del termómetro.
Viento fuerte, humedad relativa baja y vegetación seca tras semanas de calor forman la tríada que los servicios de emergencia vigilan en cada episodio. Ninguno de los tres factores es alarmante por separado. Los tres juntos son la razón por la que Gran Canaria y Tenerife siguen en alerta por incendios.
La calima en altura y lo que implica para el aire de las medianías
El segundo elemento poco comentado es la calima ligera en altura, que la AEMET sitúa sobre buena parte del archipiélago. Se trata de polvo en suspensión que queda por encima de la capa húmeda, de modo que en la costa apenas se nota mientras que en medianías y cumbres reduce la visibilidad y empeora la calidad del aire.
Ese matiz explica una confusión frecuente en Canarias: alguien en el paseo marítimo puede afirmar que no hay calima mientras a mil metros de altitud el horizonte está claramente sucio. No es percepción, es estratificación. Y para personas con patologías respiratorias, esa diferencia de cota importa a la hora de decidir dónde pasar el día.
En cuanto a temperaturas según la AEMET, el episodio afecta especialmente a las dos islas centrales. El Gobierno de Canarias declaró la prealerta por temperaturas máximas en Gran Canaria y Tenerife en aplicación del Plan Específico de Emergencias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos, el PEFMA. En Gran Canaria se superarán de manera generalizada los 34 grados en las cumbres y el interior de la mitad suroeste, con posibilidad de alcanzar localmente los 37. En Tenerife se rebasarán los 30 grados en todas las cumbres y en las medianías del oeste y del sur, pudiendo llegar de forma más local a los 34.
La AEMET mantiene además avisos amarillos por temperaturas máximas en Gran Canaria, y en el resto del archipiélago los valores más altos se moverán entre los 32 y los 35 grados, con más de 35 en el sur de Fuerteventura. Por el norte seguirán apareciendo nubes bajas por debajo de los 700 a 900 metros, la clásica panza de burro, mientras el resto del territorio luce sol.
Las recomendaciones de la AEMET se dividen en dos frentes. Por el calor, evitar la exposición directa entre las 12:00 y las 18:00, hidratarse con frecuencia y vigilar a las personas mayores que vivan solas. Por el viento y el monte, asegurar objetos en balcones y azoteas, extremar la precaución en carreteras de cumbre y respetar escrupulosamente las restricciones vigentes: mientras dure la alerta por incendios están prohibidos los fuegos en espacios abiertos, las quemas y el uso de maquinaria capaz de generar chispas.
Y como siempre en un archipiélago donde veinte kilómetros separan un escenario de otro, lo útil no es la previsión general sino el mapa de avisos por islas y vertientes que la AEMET actualiza a diario.