222 terremotos en 48 horas bajo el Teide: el IGN activa el aviso a Protección Civil en Tenerife
Durante 21 minutos, entre las 3.07 y las 3.28 horas del lunes, pulsos de actividad sísmica de baja frecuencia al oeste de Las Cañadas del Teide obligaron al IGN a notificar al Gobierno de Canarias.
Tenerife vivió en la madrugada del lunes 22 de junio uno de los episodios de mayor tensión sísmica registrados en los últimos meses bajo el complejo volcánico del Teide. Durante 21 minutos, entre las 3.07 y las 3.28 horas, varios pulsos consecutivos de actividad sísmica de baja frecuencia en el entorno de Las Cañadas activaron los protocolos de vigilancia volcánica y llevaron al Instituto Geográfico Nacional (IGN) a emitir un aviso formal al Servicio de Protección Civil del Gobierno de Canarias. En total, entre el 21 y el 22 de junio se contabilizaron 222 eventos sísmicos en la zona, ninguno de los cuales fue perceptible para la población.
Qué ocurrió bajo el Teide en Tenerife y por qué se activó el aviso
El subsuelo de Tenerife llevaba varios días registrando movimientos antes de que la situación diera un salto cualitativo en la madrugada del lunes. Fue entonces cuando los sensores del IGN detectaron varios pulsos consecutivos de actividad sísmica de baja frecuencia al oeste de Las Cañadas del Teide. El aumento en la cadencia de los terremotos obligó a activar el procedimiento habitual que se aplica cuando se superan los diez eventos sísmicos en una hora. Pasadas las 3.28 horas, los pulsos cesaron, pero el dispositivo de vigilancia permaneció en alerta hasta confirmar la estabilización de la señal.
Los epicentros se situaron principalmente en los términos municipales de Guía de Isora, Vilaflor de Fasnia y Santiago del Teide, con profundidades mayoritariamente en torno a los 10 y 15 kilómetros bajo el nivel del mar. Las magnitudes registradas fueron todas inferiores a 2 MbLg, lo que explica que ningún vecino de la isla notara los temblores. Entre el jueves y el viernes previos, el IGN ya había contabilizado 79 terremotos en la misma ubicación, señal de que la actividad venía in crescendo desde días antes.
El IGN identificó durante la intensificación tres tipos distintos de señales: eventos volcano-tectónicos ordinarios, eventos híbridos y eventos LP (de período largo). Todos ellos presentaban, según el organismo, «una gran correlación entre sí» a partir de la tarde del sábado, lo que reforzó la decisión de activar el protocolo de comunicación con Protección Civil.
«No es la primera vez que se emiten estos avisos, pero sí la primera vez que esta información se filtró a un medio y trascendió a la población.»
Rubén López·Sismólogo del IGN
El propio sismólogo del IGN Rubén López reconoció la diferencia entre lo técnico y lo mediático: el aviso a Protección Civil es un mecanismo rutinario de coordinación institucional, no una señal de alarma pública. No obstante, el hecho de que la información llegara a la ciudadanía amplificó la percepción de riesgo más allá de lo que los datos técnicos justificaban.
El contexto sísmico de Tenerife: una isla bajo vigilancia permanente
El episodio del lunes no es un hecho aislado. INVOLCAN, el Instituto Volcanológico de Canarias, señala que desde el 18 de junio la Red Sísmica Canaria ya venía registrando un incremento de la actividad en la isla, con más de 200 microterremotos de tipo volcano-tectónico localizados en el sector suroccidental de la caldera de Las Cañadas, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. La magnitud máxima registrada en ese periodo fue de Ml 1,1 en la escala Richter.
INVOLCAN vincula este tipo de episodios a la inyección de fluidos de origen magmático en el sistema volcánico-hidrotermal de Tenerife, un proceso que se observa de forma recurrente desde 2016 y que cuenta con el respaldo de indicadores geoquímicos y geofísicos independientes. Entre ellos figura el incremento sostenido de la emisión difusa de CO₂ en la zona del cráter del Teide y la ligera deformación del terreno detectada desde 2024 en el sector noreste del complejo volcánico Teide-Pico Viejo.
El sismólogo López situó el episodio actual en perspectiva: «Después del repunte que se dio entre febrero y marzo llevábamos un tiempo con menos actividad sísmica. La registrada entre el domingo y el lunes ha sido bastante importante, aunque no tanto como la de febrero». Aquella crisis de febrero y marzo dejó miles de microseísmos en Tenerife y también motivó avisos y reuniones de coordinación entre el IGN, el Cabildo y los ayuntamientos de la isla.
El IGN, como entidad responsable de la vigilancia volcánica en España, mantiene desplegada en Tenerife una red de más de 100 estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos para monitorizar parámetros como la sismicidad, las deformaciones del terreno y la geoquímica. Esa infraestructura permite detectar señales que hace una década habrían pasado desapercibidas, lo que en parte explica el aparente aumento de la actividad registrada en los últimos años. La zona oeste de Las Cañadas del Teide ha concentrado enjambres sísmicos de características similares en distintos momentos desde 1980, con episodios documentados en octubre de 2016, junio de 2019, junio y julio de 2022, y noviembre de 2024, entre otros.
La vigilancia multiparamétrica es precisamente la clave para interpretar estos episodios con rigor. Los expertos subrayan que la sismicidad por sí sola no justifica un cambio en el semáforo de alerta volcánica: para elevar el nivel de riesgo sería necesario que coincidieran y se sostuvieran en el tiempo enjambres sísmicos, deformaciones del suelo y cambios significativos en los gases o en las aguas subterráneas. Los datos geodésicos actuales, obtenidos a través de la Red de Vigilancia Volcánica y del análisis InSAR, no muestran deformaciones del terreno significativas asociadas a actividad volcánica en Tenerife.
El IGN insiste en que el episodio del lunes es similar a los de febrero y marzo pasados y que no implica un aumento del riesgo de erupción a corto o medio plazo. INVOLCAN comparte esa valoración: con la información disponible, no se han identificado evidencias que indiquen un cambio en la probabilidad de una erupción volcánica en la isla.
Para los residentes y visitantes de Tenerife, la recomendación de las autoridades científicas es seguir únicamente las comunicaciones oficiales del IGN, INVOLCAN y el plan de emergencias volcánicas de Canarias, evitando la difusión de alertas no contrastadas en redes sociales. El propio IGN señaló que el aviso a Protección Civil «es un procedimiento habitual cuando se detecta actividad relevante» y que la entidad lanza estas notificaciones cada vez que la sismicidad supera ciertos umbrales de frecuencia, con independencia del nivel de riesgo real para la población.
La actividad sísmica en la zona del Teide continuará bajo seguimiento permanente. El IGN actualiza de forma periódica sus informes de vigilancia volcánica, accesibles a través de su portal oficial, donde se recogen los datos provisionales que irán refinándose conforme avance el análisis técnico de los registros obtenidos durante este episodio.