Tres menores arrestados en Tenerife tras oleada de robos con fuerza en la isla
La Policía ha detenido a tres menores como presuntos autores de doce delitos de robo con fuerza cometidos en distintas zonas de Tenerife.
La Guardia Civil ha detenido a tres menores de edad, vecinos de Granadilla de Abona, en Tenerife, como presuntos autores de doce delitos de robo con fuerza cometidos en establecimientos comerciales de la zona fuera del horario de apertura. Así lo ha comunicado el instituto armado a través de una nota de prensa, en la que detalla el desarrollo de la denominada operación Pueri.
La actuación pone el foco sobre uno de los problemas que más desgastan al pequeño comercio en Tenerife: los robos nocturnos repetidos, con un método idéntico, en locales de un mismo municipio. Y sobre un asunto especialmente delicado, el de los presuntos autores menores de edad, que activa un procedimiento judicial distinto del ordinario.
La operación Pueri y el patrón que alertó a la Guardia Civil en Tenerife
La investigación no arrancó por un hecho aislado sino por una acumulación estadística. Los agentes comprobaron que durante los meses de marzo y abril de este año se incrementaron las denuncias presentadas por comercios de diferentes localidades del municipio de Granadilla de Abona, uno de los más extensos y poblados del sur de Tenerife.
Lo determinante fue que todas esas denuncias compartían el mismo modus operandi. Según describe la Guardia Civil, los autores fracturaban la cristalera de la fachada del establecimiento, accedían al interior y sustraían diversos objetos de valor, siempre con los locales cerrados al público. Esa repetición de método es, en la práctica, lo que convierte una serie de robos dispersos en una única línea de investigación.
Tras las diligencias correspondientes, el instituto armado identificó a los presuntos autores y procedió a la detención de tres de ellos, los tres varones y menores de edad. Los detenidos, junto con las diligencias instruidas, han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores de Tenerife.
La repetición exacta del método es lo que permite agrupar denuncias sueltas en una sola causa. En este tipo de investigaciones en Canarias, el patrón funciona como una huella: no identifica a nadie por sí solo, pero indica que detrás de doce hechos hay una misma mano.
Qué implica que sean menores y en qué punto queda el caso en Tenerife
Aquí es donde el procedimiento se separa del habitual. En España, y por tanto en Canarias, la responsabilidad penal de los menores se rige por una ley orgánica específica que se aplica a la franja de los catorce a los diecisiete años. Por debajo de los catorce no cabe responsabilidad penal y el asunto se deriva a los servicios de protección de menores.
Dentro de ese marco, quien dirige la instrucción no es un juzgado ordinario sino la Fiscalía de Menores de Tenerife, que es exactamente el paso que se ha dado en este caso. Y lo que puede imponerse no son penas en sentido estricto, sino medidas con una finalidad primordialmente educativa y de reinserción, que van desde la libertad vigilada o las prestaciones en beneficio de la comunidad hasta el internamiento en distintos regímenes, según la gravedad. A ello se suma un elemento poco conocido y de gran peso práctico: la responsabilidad civil por los daños causados recae de forma solidaria sobre los padres o tutores.
Conviene también aclarar la calificación de los hechos, porque no es un tecnicismo menor. El robo con fuerza en las cosas no es lo mismo que el hurto: exige que se haya empleado fuerza para acceder al lugar, como fracturar una luna, escalar o inutilizar sistemas de seguridad. Es precisamente lo que describe la nota de la Guardia Civil, y explica que se hable de doce delitos de robo con fuerza y no de doce hurtos.
Rige, en todo caso, la presunción de inocencia. Se trata de presuntos autores, y será el procedimiento el que determine su grado de participación en cada uno de los doce hechos que se les atribuyen. La Guardia Civil no ha detallado por el momento el valor de los objetos sustraídos ni el importe de los daños ocasionados en los establecimientos.