Varios sismos en Canarias han marcado la madrugada y la mañana de este 12 de febrero de 2026 con dos eventos localizados en el área ATLÁNTICO-CANARIAS, según los datos facilitados por los registros oficiales. El repunte de la actividad sísmica de los últimos días ha llevado al comité científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) a reunirse de urgencia en Tenerife.
De acuerdo con la información disponible, a las 00:39 horas se registró un movimiento de magnitud 2,5 cerca de La Palma. Horas después, a las 07:40, se produjo otro sismo de magnitud 3,0 en Fuerteventura, con una profundidad estimada de 13 kilómetros. Ambos terremotos en Canarias se encuadran en una secuencia de baja intensidad y, por el momento, no constan daños personales ni materiales.
Este nuevo episodio se produce tras un contexto de actividad sostenida: durante los últimos tres días se han contabilizado alrededor de 90 movimientos sísmicos de baja magnitud en la misma zona. Ese acumulado explica el interés científico y la activación de reuniones técnicas para evaluar la evolución de los terremotos en Canarias y su posible relación con procesos internos del sistema volcánico.
El detonante inmediato de la reunión fue la detección de una señal sísmica inusual en estaciones próximas al Teide. El fenómeno ha llamado la atención por su carácter poco habitual, pero los especialistas han insistido en que, a día de hoy, no hay indicadores compatibles con un escenario eruptivo.
Terremotos en Canarias bajo lupa por la señal detectada cerca del Teide
Tras el análisis realizado, los expertos del Pevolca han querido trasladar un mensaje de calma. Aunque la señal ha sido catalogada como inusual, no existen indicios de erupción ni a corto ni a medio plazo, pese al incremento reciente de terremotos en Canarias en el entorno de Tenerife.
Según la explicación técnica difundida por los especialistas, estos terremotos en Canarias estarían relacionados con movimientos de fluidos en el interior del sistema volcánico, un comportamiento compatible con la naturaleza activa de la isla. En términos simples: el subsuelo se mueve, pero dentro de dinámicas que la ciencia considera habituales en un territorio volcánico.
La vigilancia se mantiene reforzada con el seguimiento constante de los parámetros sísmicos. Canarias cuenta con redes de monitorización que permiten detectar variaciones muy pequeñas y activar protocolos internos de evaluación cuando aparecen patrones fuera de lo común.
“Los terremotos en Canarias registrados en los últimos días se asocian a procesos internos y no implican, en este momento, señales de erupción”, subrayan fuentes técnicas del comité científico tras la reunión celebrada en Tenerife.
El mensaje oficial es claro: seguimiento continuo, análisis prudente y transparencia informativa. La experiencia reciente en el archipiélago ha reforzado la coordinación entre ciencia y emergencias, de modo que cualquier cambio relevante en los terremotos en Canarias se estudia con rapidez y se comunica con cautela.
Mientras tanto, los dos últimos eventos de magnitud 2,5 y 3,0 se interpretan como parte de una secuencia sísmica de baja intensidad que, por ahora, no altera el nivel de riesgo volcánico. La situación se vigila, pero la conclusión técnica actual descarta escenarios alarmistas.
Los especialistas recuerdan que los terremotos en Canarias forman parte de la realidad geológica del archipiélago. La diferencia la marca el patrón, la evolución y la relación con otros parámetros. Y hoy, con los datos sobre la mesa, la ciencia impone calma.