La Guardia Civil del Puerto de la Luz y Las Palmas y la Agencia Tributaria han detenido por tráfico de drogas a tres personas en Gran Canaria, que intentaban introducir en la isla un total de 60 kilogramos de cocaína, que venía en el interior de un contenedor de mercancías procedente de Brasil.

Los detenidos, todos hombres, fueron aprehendidos entre los días 10 y 19 de junio, responden a las iniciales A.C.D., J.C.P.P. y M.I.D.S. y son residentes en la isla y con edades comprendidas entre los 38 y 52 años, ha informado este lunes la Benemérita a través de una nota de prensa.

Son los presuntos autores de un delito contra la salud pública, al estar relacionados con la entrada de la citada cantidad de droga mediante esta fórmula de ocultamiento en contenedores, conocida como el método del ‘gancho ciego’.

La operación comenzó la tarde del pasado día 10 de junio, cuando agentes de la Guardia Civil del Destacamento Fiscal y funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Delegación de la Agencia Tributaria en Las Palmas, procedieron a la detención de A.C.D. cuando fue sorprendido con dos sacos que contenían 56 ladrillos o bultos rectangulares con cocaína.

DROGA PROCEDENTE DE BRASIL
El acusado los habría extraído momentos antes del interior de un contenedor de mercancías procedente de Brasil. Desde un primer momento los agentes de la Oficina de Análisis e Investigación Fiscal (O.D.A.I.F.I.) de la Guardia Civil, se hicieron cargo de instruir el correspondiente atestado policial que fue entregado, junto con el detenido y demás evidencias, al Juzgado de Instrucción de Guardia de los de Las Palmas de Gran Canaria, que ordenó su ingreso en prisión.

La droga intervenida, tras la realización de la preceptiva prueba con el narcotest, fue remitida al Área de Sanidad de la Subdelegación del Gobierno de Las Palmas para su análisis y oportuno informe oficial sobre el tipo y grado de pureza.

DOS DE LOS DETENIDOS, TRABAJADORES DE EMPRESAS PORTUARIAS
Después y fruto de las pesquisas policiales se localizó y detuvo a dos colaboradores, ambos trabajadores de diferentes empresas que operan en el Puerto, y con iniciales J.C.P.P. (47 años) y M.I.D.S. (52 años).

Los agentes creen que la participación de todos los detenidos fue necesaria y los consideran “parte de una banda criminal organizada para dicho fin”.