En Canarias el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha informado de la detección de un nuevo enjambre sísmico en Canarias, concretamente en la isla de Gran Canaria, registrado entre las 19:10 horas del 30 de octubre y las 03:57 del 31 de octubre de 2025, según los datos obtenidos por la Red Sísmica Canaria.
Durante ese intervalo se contabilizaron más de veinte microsismos, con una magnitud máxima de 1,6, de los cuales dieciocho fueron localizados con precisión por los equipos técnicos del instituto. Aunque la magnitud de estos movimientos es muy baja, la recurrencia de estos episodios confirma que Gran Canaria sigue siendo una zona geológicamente activa, aunque estable y sin indicios de riesgo para la población.
Los hipocentros de los movimientos sísmicos se situaron en el noroeste de la isla, principalmente en las proximidades del municipio de Agaete, a profundidades que oscilan entre 0 y 3 kilómetros. Involcan acompañó su comunicado con un mapa explicativo en el que se muestran los hipocentros del nuevo enjambre en color rojo y los registrados desde 2017 en negro, dejando ver una concentración notable de actividad en esa misma zona del noroeste insular.
Una actividad sísmica habitual en Canarias
Desde el organismo científico recuerdan que este tipo de enjambres sísmicos son fenómenos habituales en Canarias, directamente relacionados con la dinámica volcánica interna de las islas. Los expertos insisten en que estos microseísmos carecen de capacidad para causar daños y son imperceptibles para la población, ya que sus magnitudes se mantienen por debajo de los valores necesarios para producir vibraciones perceptibles o alteraciones en el terreno.
El seguimiento continuo que realiza la Red Sísmica Canaria permite detectar movimientos extremadamente leves, parte esencial de la vigilancia volcánica rutinaria que se lleva a cabo en todo el archipiélago. Este sistema de control considerado uno de los más avanzados de Europa en monitoreo volcánico insular garantiza la detección temprana de cualquier cambio anómalo en la actividad interna de las islas.
En los últimos meses, Gran Canaria ha experimentado varios episodios similares de sismicidad concentrada, localizados también en el entorno de Agaete, que los especialistas interpretan como parte de un proceso natural de reajuste tectónico y liberación de tensiones internas de la corteza.
Sin señales de reactivación volcánica
A pesar de la frecuencia de estos pequeños enjambres sísmicos en Canarias, Involcan ha subrayado que no existen indicios de deformación del terreno ni señales que sugieran una reactivación volcánica. El organismo mantiene una vigilancia constante mediante instrumentos de alta sensibilidad, como estaciones GNSS, sensores sísmicos y cámaras térmicas, que permiten registrar cambios en la estructura del subsuelo o variaciones en la emisión de gases volcánicos.