Un descubrimiento extraordinario ha sacudido el mundo de la conservación en Australia: una criatura que se creía extinta desde hace más de 150 años ha sido captada por una cámara trampa en el Parque Estatal de Conservación Pilliga, en Nueva Gales del Sur. Se trata del bandicut de Shark Bay, también conocido como marl o bandicut occidental, una especie marsupial que había desaparecido de la región debido a la presión de depredadores introducidos como los zorros y los gatos.
La imagen, descrita por los ecologistas como una “joya”, muestra a una hembra adulta acompañada por tres crías. Este hallazgo no solo confirma que la especie ha logrado sobrevivir en su nuevo hábitat, sino que también está reproduciéndose, lo que indica que la población podría estar en proceso de recuperación natural.
El bandicut fue reintroducido en Pilliga en agosto de 2023, cuando 66 ejemplares fueron trasladados desde Shark Bay, en el oeste del país, a más de 1.800 kilómetros de distancia. Desde entonces, los expertos han estado monitoreando cuidadosamente su adaptación en un entorno libre de depredadores, como parte de un ambicioso programa de restauración ecológica liderado por la Australian Wildlife Conservancy.
Una criatura que desafía la extinción
La aparición de esta criatura en las imágenes de la cámara trampa ha sido celebrada como un símbolo de esperanza para la biodiversidad australiana. Según el comunicado oficial, el hecho de que se haya captado a una madre con crías demuestra que el entorno es adecuado para la reproducción y que los esfuerzos de conservación están dando frutos.

El bandicut de Shark Bay es una de las seis especies de mamíferos que se consideran localmente extintas en Nueva Gales del Sur y que están siendo reintroducidas en áreas protegidas. Su recuperación es especialmente significativa, ya que se trata de un animal nocturno, tímido y difícil de observar, lo que hace que cada avistamiento sea valioso para los científicos.
Los expertos seguirán monitoreando la población en los próximos años, utilizando cámaras trampa, análisis genéticos y estudios de comportamiento para evaluar la viabilidad a largo plazo de la especie en su nuevo hogar.
Implicaciones para la conservación global
Este hallazgo de una especie ya extinta, pone de relieve la importancia de los programas de reintroducción y de los espacios libres de depredadores en la conservación de especies vulnerables. En un contexto global de pérdida de biodiversidad, el éxito del bandicut de Shark Bay podría servir como modelo para otras iniciativas similares en distintas partes del mundo.
Además, demuestra el valor de las tecnologías modernas como las cámaras trampa, que permiten a los investigadores obtener datos precisos sin perturbar el entorno natural. La imagen captada no solo documenta la existencia de la criatura, sino que también ofrece información sobre su comportamiento, salud y dinámica social.
La comunidad científica espera que este tipo de descubrimientos inspire a gobiernos y organizaciones a invertir más en conservación activa, restauración de hábitats y eliminación de especies invasoras que amenazan la fauna nativa. La reaparición de esta criatura en el corazón de Australia es una prueba de que, con esfuerzo y compromiso, es posible revertir siglos de daño ecológico y devolver la vida a los rincones más olvidados del planeta.