Santa Cruz quiere comprar el Castillo de Santa Catalina, no expropiarlo

Pese a que la Sociedad Económica reivindica los expedientes de expropiación que se abrieron en la década de los ochenta del siglo pasado, el alcalde es partidario de negociar la compra

Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina

La Sociedad Económica de Amigos de El País de Santa Cruz de La Palma ha solicitado que se negocie con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes la expropiación del Castillo de Santa Catalina, que es de titularidad privada y pertenece a un grupo de familias, desde que en 1949 lo adquirieran en un subasta en representación del Grupo de Comerciantes Mayoristas de la capital palmera por 300.010,99 pesetas.

Una medida a la que se opone el alcalde de la ciudad, Sergio Matos, pese al interés que mantiene la Corporación para que estas instalaciones, que fueron declaradas Monumento Histórico – Artístico en 1951, sean públicas en el futuro.

Desde la Económica presentan una serie de argumentos para defender esta postura y recuerdan que en un Real Decreto de 1982, el Ministerio de Cultura declaró este inmueble de utilidad pública, “a efectos de expropiación forzosa”. Y existe una resolución, al año siguiente, del Gobierno Civil donde se declara “la necesidad de ocupación del Castillo a efectos de su expropiación forzosa”. Una medida que nunca se llegó a efectuar y que ahora demanda esta entidad que revierta dicho expediente para que sea de titularidad pública.

En estos momentos, el Castillo de Santa Catalina, conocido popularmente como Castillete, está abierto al público y es un espacio de visita obligada para los turistas que llegan a la ciudad, a través de un acuerdo entre el Ayuntamiento y los propietarios del inmueble.

Una línea de colaboración que valora el alcalde y que se viene realizando desde el pasado mandato, dirigida también para la conservación del Castillo, cuya construcción se remonta a finales del siglo XVII. Tanto el Ayuntamiento como el Cabildo han intentado en diversas ocasiones negociar con los propietarios del Castillete para adquirirlo y que pase a titularidad pública. De las cifras que se han barajado se ha hablado de unos 350.000 euros para la adquisición del inmueble. Pero estas conversaciones no han llegado a buen puerto.

“No considero que sea necesaria una expropiación de un bien que es privado, cuya compra en su momento permitió además que no se perdiera este castillo histórico de Santa Cruz de La Palma”, insistió Sergio Matos, quien añadió que de cara al futuro el Ayuntamiento, con la colaboración de otras administraciones, tratará de adquirirlo.

RECUPERACIÓN

Este año, el Gobierno de Canarias va a financiar la recuperación del túnel cuyos restos se encontraron casualmente en el Castillo de Santa Catalina, que podrían pertenecer a un pasadizo que uniría este inmueble con el Convento de San Francisco, que se emplearía, según la tradición oral, como vía de escape ante los ataques piratas.

Cabe recordar además, que uno de los espacios más singulares de este inmueble es su calabozo, que se ha destinado a ilustrar la historia de la represión política en Canarias durante los últimos tres siglos. Este recinto fue habilitado durante el reinado de Felipe V, en plena Guerra de Sucesión, y es uno de los raros ejemplos de calabozo que mantiene la estructura original del siglo XVIII, donde la propia disposición arquitectónica contribuye al amedrentamiento de los presos. La nueva disposición del calabozo trata de reproducir el modelo y los elementos de la época, tal y como están descritos en los documentos que se han conservado.