SOCIEDAD

La actividad sísmica se reactiva en el volcán Cumbre Vieja

Después de más de 27 años de silencio, esta estructura, que alcanzó fama internacional por la supuesta devastación que provocaría el desplazamiento de esta dorsal, ha registrado dos series sísmicas

Panorámica del Volcán Cumbre Vieja. | INVOLCAN

El volcán Cumbre Vieja ha vuelto a dar síntomas de que está activo, con un rebrote de la actividad sísmica desde la noche del sábado hasta la mañana del lunes, período en el que se han registrado una decena de temblores, localizados fundamentalmente en los municipios de Mazo y Fuencaliente.
Después de más de 27 años de silencio, esta estructura volcánica, que alcanzó fama internacional por las supuestas consecuencias devastadoras que tendría el desplazamiento de esta dorsal, según la hipótesis del científico Simon Day, en poco más de cuatro meses ha registrado dos series sísmicas.

La primera de ellas sucedió en el mes de octubre, cuando se contabilizaron alrededor de 300 microsismos, que llevaron a activar el Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca).

Mientras que en esta última secuencia sísmica, los terremotos se iniciaron el sábado por la noche, en Mazo, poco después de las 22:00 horas. Entre la mañana y la tarde del domingo, según los datos del Instituto Geográfico Nacional, volvieron a suceder tres sismos, en Fuencaliente y Mazo, y un cuarto en el mar, frente a la costa del municipio de Tazacorte. Mientras que ayer lunes, se registraron otros seis movimientos de tierra, en los mismos municipios.

La magnitud de los temblores, que no fueron sentidos por la población, fue de entre 2,6 y 2,2, a una profundidad media de 30 kilómetros, según la información que ofrece el IGN, que reforzó la vigilancia volcánica en La Palma tras el enjambre del mes de octubre pasado con una serie de nuevos sismógrafos.

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Nemesio Pérez, coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), señaló que la Red Sísmica Canaria también detectó estos movimientos, si bien el sistema de medida que este organismo emplea para determinar la magnitud de los temblores es diferente al del IGN y el valor máximo percibido en sus sismógrafos es la magnitud 1,4 en la Escala Richter.

Otro de los aspectos que destaca este científico es que la profundidad a la que se han detectado estos terremotos es “similar” a los enjambres que sucedieron en La Palma en octubre de 2017.

Nemesio Pérez, en declaraciones a este periódico, asegura que se trata de “una actividad sísmica esperada”. “No es ninguna sopresa porque nosotros teníamos datos geoquímicos de emisiones de gases que hacía que fuera esperable este fenómeno”, sentenció.  En cuanto a si nos encontramos ante un nuevo proceso de intrusión magmática, como el que originó los enjambres del mes de octubre de 2017, Nemesio Pérez no quiso aún pronunciarse al respecto.