Uno de los sobrinos de Iñaki Urdangarin, Jan Gui, confirmó ayer durante la declaración como testigo en el juicio del caso Nóos que su tío le entregaba “sobres” para dárselos a los trabajadores de la trama, aunque aseguró que desconocía el contenido, puesto que se limitaba a “hacer de mensajero”. El testigo negó así que su labor consistiese en pagar a trabajadores que en realidad no prestaban sus servicios para el entramado de empresas urdido por Urdangarin y el exsocio de este Diego Torres, entre las que se encontraba Aizoon, de la que el exduque es copropietario al 50% junto a su mujer, la infanta Cristina.
Jan Gui recordó que su tío Iñaki le ofreció ser contratado para Aizoon, en la que se encargaba de buscar información sobre iniciativas relacionadas con el motor y hacer de mensajero. Relató que acudía a las oficinas de la empresa, situadas en la calle de Elisenda de Pinós -en el mismo inmueble donde se ubicaba la vivienda de la infanta y su marido- y allí cogía los sobres. Previamente, Julita Cuquerella, exsecretaria de Iñaki Urdangarin, expuso ante el tribunal que utilizó la tarjeta visa de Aizoon que estaba a nombre de la infanta Cristina “sin ser consciente” de ello y manifestó que no se dio cuenta de que pertenecía a la hermana del rey Felipe VI “hasta la cuarta o quinta vez que la usé”. La testigo aseveró que no tenía autorización de la infanta para emplearla. Contó que ella misma, al igual que Urdangarin, se encargaba de decidir qué gastos cargar a Aizoon. “Iñaki era una persona excesivamente confiada”, comentó.





