
Su madre, Caroline Thompson, se cuidó mucho de viajar a Tenerife de vacaciones sin consultar antes con su médico, habida cuenta de que estaba embarazada, pero llegó a la Isla con un certificado de que podía estar tranquila. La semana pasada lo recordaba entre risas junto a su hija, hoy de 16 años de edad, que vino al mundo precipitadamente en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Caroline recuerda el esmero de los profesionales para que todo saliera bien, a pesar de que la niña apenas pesaba un kilo y 300 gramos al nacer.
Hoy es una joven adolescente que luce con orgullo su nombre, Angel Candelaria, y asegura que, de mayor, quiere ser matrona. La emocionante visita se produjo en plena Semana Santa. Como en 1999, los Thompson -que ya tienen tres hijas- escogieron de nuevo Tenerife y se desplazaron desde el Puerto de la Cruz para una visita especial al hospital donde acabaron aquel 12 de mayo. Un día después vino al mundo Angel Candelaria, que lógicamente permaneció ingresada en la Unidad de neonatos hasta que pudo volver al hogar familiar en Londres.
La cortés visita de la familia Thompson, motivada en parte por la curiosidad de su hija mayor, se convirtió en un reencuentro muy especial que coincide prácticamente en el tiempo con el 50 aniversario del centro hospitalario tinerfeño. Qué mejor simbolismo para sus profesionales que comprobar en esta joven turista el milagro que supone contribuir a que la vida salga adelante a pesar de las dificultades. Junto a los Thompson estuvieron Loly Pou, supervisora de Paritorio, y la directora de Enfermería, María del Cristo González. De intérprete hizo Alejandra, informadora del hospital.
Los ingleses se percataron de inmediato de que las instalaciones de paritorio se han modernizado en estos 16 años, y celebraron con entusiasmo dar con el registro del nacimiento de Angel Candelaria en el libro que da fe de tanto milagro cotidiano.
En Londres hay una joven que, como tantas tinerfeñas, se llama Candelaria y a sus 16 años quiere ser matrona. Sirva como homenaje esta historia a un hospital que nació para atender partos y que, 50 años después, es referencia para la salud de tantos y tantos tinerfeños.




