
Aunque durante muchos años se lo conoció como la Residencia, hoy es el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria: fue el 1 de abril de 1966 cuando abrió sus puertas, en principio para atender partos y problemas quirúrgicos, aunque la demanda de la época pronto hizo necesario ampliar sus servicios. Como no podía ser de otra manera, dado que lleva el nombre de la Patrona de Canarias, ese día 1 nació una niña y al día siguiente un niño. Hoy cumple 50 años y puede presumir de que en sus instalaciones han venido al mundo más de 100.000 tinerfeños y de que, en la actualidad, se practican al año unas 40.000 intervenciones quirúrgicas y se celebran unas 600.000 consultas. La Candelaria es ya parte de la historia de Tenerife, porque sin su existencia no puede narrarse la vida de tantos tinerfeños.
Los datos facilitados desde este complejo hospitalario, que ayer celebró una rueda de prensa a tal fin, detallan que la inauguración oficial data del 17 de octubre de 1966, siendo la número 59 de las residencias sanitarias puestas en marcha en España.
En su devenir hasta constituirse en la referencia sanitaria de hoy sobresale el gran paso dado a primeros de los años setenta con la apertura del servicio de Urgencias y nuevas edificaciones que acogen al centro de maternidad y la Escuela de Enfermería de la Seguridad Social, inaugurada en 1973. También en esta década -recuerda el comunicado del hospital- se ponen las bases para el centro de Rehabilitación y Traumatología, inaugurado en 1980, un edificio que acaba conectado con el resto del complejo gracias a los pasillos interiores. Junto al avance de las instalaciones llega el progreso en la gestión asistencial y, con los cambios políticos, el traspaso desde el Instituto Nacional de la Salud al Servicio Canario de la Salud sancionado por la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias, promulgada en 1984.
Este impulso político se traduce en una nueva fase de expansión, materializada en un nuevo edificio de hospitalización o la mejora de la Escuela de Enfermería. Cual blasón, surge la primera Unidad de Investigación de España dentro de un hospital y, en 2001, se inaugura el nuevo edificio del bloque quirúrgico, esterilización y especialidades clínicas. Junto al cambio de imagen de los edificios, el traslado de las urgencias al exterior y la puesta en marcha de un bloque de hospitalización de 11 plantas con área quirúrgica.
Hoy en día la antigua Residencia es un centro de referencia para la Comunidad Autónoma de Canarias para el programa de trasplante hepático, cuenta con una prestigiosa Unidad de Investigación biomédica y su carácter académico le permite ofertar formación sanitaria de pre y postgrado en Ciencias de la Salud, incorporando de forma progresiva diferentes especialidades. Con 28 servicios acreditados por la norma ISO, ha pasado de contar con poco más de un centenar de profesionales en 1966 a tener una plantilla de más 4.488 trabajadores entre facultativos, enfermeros, fisioterapeutas, matronas, terapeutas ocupacionales, técnicos especialistas, auxiliares de enfermería, administrativos, personal de ingeniería, mantenimiento, celadores, hostelería, subalternos, informáticos, seguridad y demás recursos humanos. Una ciudad sanitaria.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Un foco de progreso y modernidad para el Archipiélago
Hoy en día, La Candelaria cuenta con unos 4.800 profesionales en plantilla, lo que constituye el 1,37% de la población ocupada de la isla de Tenerife. De ellos, el 73% son mujeres y no son pocos los casos en los que padres e hijos han trabajado en el hospital. Algo tendrá que ver con su bien ganada fama de ofrecer un trato familiar al paciente.[/su_note]




