Lucca ya goza de una merecida jubilación tras retirarse de su trabajo como perro militar entrenado para misiones importantes en países en conflicto o guerra. Es una heroína. Durante seis años estuvo trabajando para el Cuerpo de Marines de Estados Unidos en más de 400 misiones entre Irak y Afganistán. Fue durante una expedición en este país cuando la perra perdió su pata izquierda. Lucca hacía de avanzadilla por un camino olfateando explosivos cuando, de repente, una mina le explotó. Las consecuencias de la explosión hicieron que perdiera inmediatamente su pata y las lesiones en pecho y cara hicieron temer lo peor. Por fortuna, salió adelante gracias a los primeros auxilios, a la rápida intervención quirúrgica y a las ganas de vivir de esta valiente perra. Fue en ese momento cuando sus jefes decidieron que Lucca se merecía un descanso. Y una medalla.
Medalla para un héroe… canino
Lucca, una pastor alemán de 12 años perteneciente a los Marines de los Estados Unidos, ha viajado a Londres para recoger la mayor condecoración de guerra que Gran Bretaña concede a los animales: la PDSA Dickin Medal, el equivalente a la Cruz de la Victoria




