Su método es muy drástico, pero no cabe duda de que resulta muy efectivo. La conocida como “la madre del sur de EEUU”, harta de que sus hijos no le hicieran caso, se armó de una escopeta y una maza para destruir definitivamente los móviles de los jóvenes. La mujer anunció que esta era una medida para “recuperar la vida familiar”. La pregunta ahora es, ¿lo habrá conseguido?




