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La crisis de los 40

Son muchas las personas a las que les asusta cumplir años. Ese día que peinándonos, descubrimos que ya no tenemos solo dos canas, sino alguna que otra más. Ya no nos tratan de “tú” sino de “usted”

Son muchas las personas a las que les asusta cumplir años. Ese día que peinándonos, descubrimos que ya no tenemos solo dos canas, sino alguna que otra más. Ya no nos tratan de “tú” sino de “usted”. Miramos fotos antiguas y observamos cambios en nuestro cuerpo y entonces nos damos cuenta que, aunque nos sintamos como un joven de 20 años, ya no lo somos. Ese día nos miramos al espejo de otra manera y hacemos reflexiones como: “ya no nos queda toda una vida por delante”.

Parece demostrado que tanto los hombres como mujeres, (no todos pero si una gran mayoría), atravesamos un periodo de inestabilidad emocional llamado “la crisis de los 40” Más que por la edad, este miedo a cumplir años suele encontrarse en personas que sienten no haber cumplido los objetivos que se habían marcado. Las expectativas de estilo de vida que tenían a los 20 de cara a los 40, no se han cumplido, entonces sienten frustración apareciendo, en muchos casos, sintomatología ansiosa y depresiva. Es curioso como en la mayoría de los casos, la presión social para que las personas cumplamos determinadas expectativas del entorno, tiene un papel importante en esta crisis. Casarse, tener hijos, independizarse, son algunas acciones que parece que si no las cumplimos no habremos progresado en la vida.

Vivimos el paso del tiempo con sensación de pérdida, (tiempo de vida, facultades físicas…) en vez de vivirlo como ganar. El secreto está en cómo interpretamos el ir ganando edad, porque lo cierto es que ganamos experiencia, sabiduría, nuevos momentos felices, una personalidad marcada, un estilo de vida, sueños cumplidos y otros por cumplir. Si logramos interpretarlo de esta manera, le restaremos importancia al qué dirán, nos reiremos de situaciones por las que antes hacíamos un mundo y además, no tenemos porqué perder cualidades físicas si nos cuidamos. Pero aun así, ¡somos más que un físico! Es cierto que con 40 o 50 años no podemos realizar algunas actividades como las que practicábamos a los 20, pero podemos hacer muchísimas otras que en nuestra juventud ni nos planteábamos y de las que podemos disfrutar de igual manera.

Vivir preocupados por cumplir años, nos impide disfrutar de las infinitas posibilidades que nos da la vida. Lo realmente importante es desarrollar tu vida dentro de los cánones que a ti te hacen feliz. Y si eres feliz, lo serás a los 20, a los 30, a los 40 y a la edad que sea. No se trata de la edad que cumplas, sino la edad que sientes que tienes. Nunca es un mal momento para rediseñar nuestra vida, que es en realidad lo que nos pide el cuerpo en estos casos y que nos ayudará a re-ilusionarnos con la sabiduría de ahora y la inquietud joven de antaño.

Recuerda, que la actitud que decidas tomar ante la vida es la que te hará ser más o menos joven. Deja de asociar la felicidad con la juventud. Quizás, ya no te acuerdes, pero no siempre fuiste feliz cuando eras más joven.

tamaraconsulta@gmail.com

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