Qué país más bonito. Begoña Gómez Fernández, esposa de Pedro Sánchez, participa y dirige una empresa que mantiene contratos basura por doquier. Algunos de hasta de 400 euros al mes, cuentan los digitales. El PP provoca una absurda guerra de las banderas, que ha dado que hablar toda la semana; una auténtica inutilidad. Yo haría lo siguiente: metan en la grada de un estadio todas las banderas que quieran, hasta la bandera pirata, pero si se pita el himno nacional se suspende el partido. Lo han hecho en Francia, con éxito. Al encuentro siguiente nadie pitó La Marsellesa. Encima de que tenemos un himno sin letra oficialmente reconocida (aunque a mí me gusta la de Pemán), lo machacan. País de locos. La frase de la semana: “Maduro está como una cabra”. No es asunto que respecte a este país, pero aplaudo la ocurrencia de Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay. El PSOE, más perdido que el barco del arroz, hace apología fotográfica con el abrazo fingido y chimbo de Ximo Puig y Pedro Sánchez. Se ve que saben que a Sánchez le quedan cuatro telediarios en la política. Vayan preparando la puerta giratoria. La que no gira es la puerta de Margarita Robles: se queda sin su plaza en el Supremo. Me parece bien: o se es jueza, o se es política. Ambas cosas a la vez, no. Además, ella ha tomado partido por el PSOE. Pues que el PSOE la ampare. Mañana, lunes, va Rivera a arreglar la crisis de Venezuela. ¿Pero no la había arreglado Zapatero? Que ni chiquito par de mentecatos… Este país no tiene remedio, cada día me convenzo más de ello. Y por eso no voy a ir a votar. ¿Para qué? Y eso.
Qué bonito
Qué país más bonito. Begoña Gómez Fernández, esposa de Pedro Sánchez, participa y dirige una empresa que mantiene contratos basura por doquier. Algunos de hasta de 400 euros al mes, cuentan los digitales
