Unos padre tientan a su bebé para que caiga a la piscina y, una vez dentro, no la ayudan a salir. Las redes sociales se han cebado estos días con el vídeo de esta familia norteamericana que intentaba “enseñar a nadar a su hija”.
Esta práctica se ha vuelto muy común. Los padres sueltan al bebé en el agua para que este intente salir a flote. Es lo que se llama ISR (Infant Swimming Resource) y es apoyado por cientos de profesionales.




