Un coche se incendia en una gasolinera después de una pequeña explosión que, con suerte, se pudo controlar antes de que fuera a peor. Ocurrió en Malasia y el causante del peligroso acontecimiento fue un niño de 7 años que jugaba con un mechero mientras su madre abastecía el vehículo de combustible.
Una cámara de seguridad logró capturar el momento y las imágenes fueron compartidas en las redes sociales. Ante la primera explosión, la madre reacciona intentando sacar al niño del vehículo y ponerlo a buen recaudo, mientras que algunos hombres se acercaron rápidamente para intentar sofocar el fuego. Lo consiguieron solo unos segundos después sin tener que lamentar daños personales. Una explosión con suerte.





