el desván

Beneficios del silencio

Convivimos con ruido la inmensa parte del día hasta el punto de evitar el silencio. No me refiero a los ruidos inevitables como pueden ser los propios de la ciudad y conversaciones con otros

Convivimos con ruido la inmensa parte del día hasta el punto de evitar el silencio. No me refiero a los ruidos inevitables como pueden ser los propios de la ciudad y conversaciones con otros. Me refiero, y seguramente la gran mayoría se sentirá identificado, a esos momentos en los que llegamos a casa y encendemos la tv, la radio o el ordenador y empezamos a realizar otras actividades sin atender a estos aparatos. Simplemente por escuchar “ruido” porque la mayoría de las veces no sabemos ni lo que estamos escuchando. O cuando nos metemos en la cama, apagamos la luz con la intención de dormir y descansar pero encendemos la tv porque necesitamos escuchar algo. ¡Parece que le tenemos terror al silencio! Música en los ascensores, en las salas de espera. Nos incomoda estar con otra persona y que se haga el silencio porque parece que tenemos que estar en comunicación constante. Estamos tan pendientes al ruido exterior que nos olvidamos del ruido interior. ¿Y el silencio para reflexionar sobre nosotros mismos?

Por lo general, las personas que tienen una vida con muchos problemas es porque no se regalan un tiempo para reflexionar sobre lo que les sucede y que medios necesitaría para solucionar eso que le sucede. El silencio nos permite entre otras cosas, escucharnos y fortalecer el autoconocimiento.

Cuando empiezo a indagar con la gran mayoría de las personas que acuden a consulta, me doy cuenta que tienen una escasa o nula vida consigo misma. Nos cuesta mucho estar con nosotros mismos y conocernos, y recuerda que nunca podrás cambiar o mejorar nada que no conozcas bien.

Es cierto que cuando nos quedamos en silencio, suelen aparecer las preocupaciones, pero también pueden aparecer cosas buenas y aunque aparecieran las preocupaciones, no hay que evitarlas. Tan solo hay que analizar la parte que depende de nosotros y reflexionar sobre qué hacer en la parte que controlamos. El silencio también nos da la oportunidad de soñar, de reflexionar sobre los cambios que puedo dar para mejorar o simplemente para recordarnos a nosotros mismos, esa parte de nuestra vida que si funciona, que nos hace afortunados y así generarnos emociones de satisfacción. El silencio, bien gestionado, puede ayudarnos a frenar el ritmo cuando estamos ansiosos o estresados. Tan solo depende de la dirección y enfoque que le des. De vez en cuando es necesario cerrar el pico, apagar la tv, la radio y demás, y así poder conectar con nosotros mismos.

1. Dale a tu mente un descanso del continuo bombardeo de estímulos auditivos que sufre.

2. Investigaciones demuestran que el exceso de ruido y la ausencia de silencio afecta a la parte del cerebro encargada del razonamiento.

3. Los momentos de silencios nos aportan beneficios cognitivos y psicológicos.

Recuerda, el silencio es necesario pero, como en todo, bien gestionado. ¿Cuándo hacemos un mal uso del silencio? Cuando lo utilizamos para sabotearnos, para culparnos, para anclarnos en el dolor de un suceso pasado o para intentar controlar el futuro. Se trata de conocernos a nosotros mismos no a modo de sabotaje ni de seguir hurgando en las heridas, sino de conocer donde estamos, donde queremos estar, que estrategias podemos utilizar para mejorar, para salir de una situación difícil o simplemente para recordarle a nuestra mente la parte que si funciona de nuestra vida para así alcanzar un equilibrio en nuestra balanza emocional. Si solo conocemos lo que no funciona, la balanza estará descompensada y nuestras emociones serán insatisfactorias.

tamaraconsulta@gmail.com

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