
El cuerpo sin vida encontrado a primera hora de la noche del pasado jueves bajo el puente de Javier de Loño Pérez (más conocido popularmente como puente de Loño o puente del manicomio), en la capital tinerfeña, corresponde a una mujer de mediana edad, a expensas de que los resultados finales de los análisis de la autopsia desmientan las primeras impresiones obtenidas ayer por los especialistas del Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife.
Además, fuentes cercanas a la investigación que comandan los especialistas del Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía provincial explicaron ayer a este periódico que esta persona falleció hace ya varios años, tal y como se desprende del avanzado estado de descomposición que presentaba el cadáver.
Otro dato que las primeras horas de trabajo parecen dejar claro (siempre con la prudencia propia de un caso bajo el secreto de sumario) es que los petates donde se encontraron estos restos humanos fueron lanzados desde lo alto del puente, así como que dichas bolsas son de uso castrense, si bien ello no implica necesariamente la presencia activa de un militar en estos hechos por cuanto se pueden comprar libremente.
Como recordará el lector, fueron unos voluntarios que ayudaban a los servicios de emergencias desplazados a la zona por mor de un incendio en una ladera próxima quienes se toparon con ambos bultos. En uno de ellos pudieron observar que guardaba un cráneo al que aún le quedaban algo de pelo y carne, mientras que el otro estaba hinchado y contenía la zona troncal del cadáver.
Los jóvenes alertaron a los efectivos de la Policía Local santacrucera desplazada para el citado incendio, quienes acotaron la zona y alertaron, como resulta preceptivo, a los miembros del Cuerpo Nacional de Policía.
La labor de los especialistas de la Científica y la llegada de la autoridad judicial para proceder al levantamiento del cadáver motivó que los trabajos en el lugar se prolongaran hasta bien entrada la noche, mientras que ayer llegó el turno para los forenses.
Incógnitas pendientes
De momento no consta que la mujer en cuestión haya podido ser identificada plenamente, como tampoco ha trascendido cuál fue el motivo de la muerte y si, como parece, nos hallamos ante un crimen o una simple ocultación de un cadáver que la casualidad ha hecho que ahora salga a la luz.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Nada que ver con el caso del parricidio entre brasileños de hace apenas un mes
No son pocos los vecinos de la capital tinerfeña (y del barrio de Salamanca en particular) que han mostrado su preocupación por la cercanía en el tiempo con el caso del parricida brasileño, cuya víctima era vecino de lugar y cuyo cuerpo sin vida fue descubierto justo un mes antes de hallar otro cadáver desmembrado en la zona. Sin embargo, la investigación ya aclara que tal proximidad en las fechas es fruto de la casualidad, por cuanto el cadáver aparecido en el barranco de Santos falleció hace ya varios años. [/su_note]




