
En diciembre de 2015, José María Reyes regresó al banquillo del Unión Segunda de Guamasa. Siete meses después comenzará una nueva etapa en la presidencia.
-¿Cómo valora la temporada que ha concluido para el Guamasa?
“La renuncia de Chevi me llegó de sorpresa, pero sobre la marcha me comprometí a continuar con el trabajo que venía desarrollando. Fue difícil coger un equipo que luchaba con un puntal C (Ayoze Reyes), aunque tuvimos la suerte de que al poco tiempo recuperamos a Pedro Hernández de su lesión. Tras dos victorias consecutivas y con posibilidades de meternos en la semifinal de la Copa Luckia, todo se vino abajo con el polémico e impune arbitraje que sufrimos en Fuerteventura. Todo cambió en la Liga Cabildo, donde los luchadores hicieron el esfuerzo de reponerse anímicamente y quedaron por detrás del equipo invicto”.
-Y ahora, sorprendentemente, da un paso más y coge la presidencia.
“He sido entrenador y director técnico de la Federación Regional, por lo que la presidencia supone el reto y la responsabilidad, junto con los miembros de la directiva, de mantener viva esta tradición en el pueblo. El principal problema que tuvo Jonay Reyes es que le resultaba incompatible ser presidente, luchador y además trabajar en el Sur. Por esto presentó su dimisión irrevocable. Tras reunirse la directiva, apostó porque yo fuera su sustituto. Acepté este nuevo reto por varios motivos: primero, porque tenemos una directiva muy joven y con una gran capacidad de trabajo y dedicación al club; también porque el Ayuntamiento de La Laguna, encabezado por su alcalde, José Alberto Díaz, está apostando por mantener viva la lucha; y además se da un relevo generacional en la familia, pues anteriormente que fuera presidente mi primo Jonay, también lo fue mi tío y mi abuelo”.
-En la lucha no hay muchos casos de entrenadores-presidentes. ¿Se desvinculará de la parte deportiva o compaginará ambas?
“Creo que ambas tareas se pueden desarrollar sin demasiados problemas. Me apasiona la parte deportiva, aplico planes de entrenamientos diferentes basados en trabajos intensivos, corrigiendo vicios técnicos, múltiples repeticiones, diferentes agarres, etc. De todos modos, no variará mucho lo que hacía anteriormente, porque siempre he tenido la confianza de toda la directiva para obrar y hacer lo que considerara oportuno para el club. Además, siempre podré contar con el apoyo del anterior presidente, como siempre se ha hecho en el club desde su fundación, y del resto de compañeros, que arriman el hombro sin pedirlo”.
-¿Qué aspectos habría que mejorar en el resto de las áreas, sin perder la filosofía de club familiar?
“Como norma general, todo funciona bien, porque tenemos un patrocinador, Ferretería Chávez, que hace un gran esfuerzo por ayudarnos. El Guamasa es un club familiar donde predomina el buen ambiente y tener ilusión para obtener buenos resultados a toda costa. Hay que hacer una nueva distribución de las funciones de cada uno, para no sobrecargar a nadie ni repetir el trabajo ya realizado. Deportivamente, el objetivo a corto plazo es ser más regulares, y trabajamos en tener una plantilla que ilusione al aficionado y haga que las gradas se llenen”.
“La Insular se ha posicionado firmemente por la Primera Categoría”
La Primera Categoría lleva unas temporadas en la cuerda floja. Ante esta situación, Reyes afirmó: “El primer paso para relanzar la Primera está dado. La Federación Insular se ha posicionado firmemente y ha clasificado al alza a todos los luchadores de su competencia. Simplemente con esta medida se va a duplicar el número de equipos. En cuanto a enganchar a la afición, es un tema más complicado, pero probablemente todo cambiaría con una mayor difusión. Y se debería mejorar la aplicación de las amonestaciones por pasividad, ya que los árbitros son muy permisivos”.




