Al menos 35 personas han muerto a causa de los ataques aéreos y de artillería perpetrados este domingo por Turquía contra posiciones de las Unidades de Protección Popular (YPG) –brazo armado del principal partido kurdo de Siria– en el norte del país.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha informado de que las fuerzas turcas han atacado con artillería y aviación la localidad de Jub al Kousa, en el norte, dejando un balance provisional de 20 muertos y 50 heridos.
“Decenas de civiles masacrados por el fuego aéreo y de artillería de Turquía en Jub al Kousa”, han confirmado en Twitter las Unidades de Defensa de Rojava, nombre con el que se conoce el territorio controlado por los kurdos en el norte de Siria.
El Observatorio –con sede en Londres pero una amplia red de informantes sobre el terreno– ha denunciado además que al menos otros 15 civiles han perdido la vida y 20 han resultado heridos por un ataque aéreo turco lanzado este domingo sobre una granja cercana a Al Amarna, otra localidad septentrional.
Turquía también ha atacado este domingo a las YPG en Manbij, ciudad arrebatada hace un par de semanas al Estado Islámico por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), coalición rebelde de la que forman parte las milicias kurdas.
El Observatorio ha indicado que estos ataques han permitido a los rebeldes sirios respaldados por Turquía recuperar los municipios de Al Amarna y Ayn al Bayda, de donde las FDS habrían tenido que retirarse. Fuentes rebeldes aseguran que también han tomado Dabis.
‘ESCUDO DEL ÉUFRATES’
Estos ataques se enmarcan en la operación ‘Escudo del Éufrates’, lanzada por Turquía para alejar de su frontera con Siria a las YPG, a las que vincula con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado una organización terrorista por Ankara.
El Gobierno presidido por Recep Tayyip Erdogan protagonizó el miércoles una incursión terrestre en Siria para abrir un “corredor” a los rebeldes que les permitiera tomar la ciudad de Jarablus, situada a 40 kilómetros de Manbij, algo que ocurrió poco después.
Erdogan amenazó entonces a las YPG con nuevos ataques si no se replegaban. Las milicias kurdas retrocedieron para consolidar su dominio sobre Manbij, pero los ataques turcos han continuado, más después del atentado perpetrado el viernes por el PKK en Cizre.





