puerto de la cruz

Una fiesta muy esperada

Los loros de Loro Parque disfrutan en verano de una imitación de la lluvia de la selva tropical gracias a un sistema de pulverización que permite que el agua les penetre bien en el plumaje

loro.jpg

Llega el verano y con esta estación, un juego muy esperado para los loros de Loro Parque, en Puerto de la Cruz: una ducha diaria que imita a la lluvia y recrea el ambiente de las selvas tropicales. Se trata de una pulverización que hace que el baño sea muy agradable para los animales y suponga un momento de alegría. Y aunque este mecanismo se utiliza en ocasiones para estimularnos en la cría, en verano sólo se emplea para mitigar el calor, refrescarlos y ayudarles a soportar mejor las altas temperaturas.

La lluvia les indica que viene una época buena y por eso las aves la viven como una verdadera fiesta. Al ponerse en marcha los aspersores, los loros erizan las plumas y dejan que el agua penetre bien en el plumaje.

Cada recinto tiene uno o dos puntos de lloviznas además de un tejado para que aquellos que no tengan ganas de bañarse se resguarden y permanezcan ahí hasta que se quieran mojar.

Durante estas exhibiciones, que duran unos 20 minutos, aunque pueden repetirse varias sesiones dependiendo de la temperatura, se recrea un ambiente especial. Así, el personal del parque coloca grandes plantas, como ramas de pino fresco que se cuelgan en las zonas altas para que los animales puedan mojarse incluso cuando termina la lluvia. El objetivo que se persigue es que los animales se froten en ellas y aprovechan el agua que queda.

Consecuencias
Estos remojos tienen consecuencias importantes para los loros, ya que en la época estival suelen comenzar la muda y por lo tanto, cambian cada pluma de su cuerpo. Pero este delicado proceso también dicta las pautas en las parejas que se formen durante el verano.

Después de una ducha juntos, el acicalamiento cobra una importancia única ya que los loros, a diferencia de la mayor parte de los animales, escogen pareja de por vida y por lo tanto, es un momento de máxima confianza donde uno de ellos permite que el otro ordene su plumaje con el poderoso pico que ostentan.
El biólogo de Loro Parque Fundación, Rafael Zamora Padrón, explica que mojar el plumaje durante la muda les calma el escozor que provoca el crecimiento de las nuevas plumas. Y por eso, la ayuda de un compañero durante esta tarea les resulta muy grata.

Aunque esta lluvia pulverizada se emplea especialmente con las aves, el resto de animales del parque también cuenta con sistemas diversos de enriquecimiento ambiental relacionados con el agua, de acuerdo a sus necesidades y biología. Es el caso de las nutrias, por ejemplo, que tienen instalado un sistema acuático propio que permite recrear un ambiente más fresco.

Por otra parte, los pandas rojos disponen de pequeñas oquedades refrigeradas en lo alto de los árboles de su hábitat, donde disfrutan de una temperatura de 17 grados centígrados cuando lo desean. Incluso en el interior de sus habitaciones nocturnas y en las mañanas más cálidas, un sistema de fina nebulización cubre con una fina pero a la vez densa niebla la extensión de su territorio donde crece el bambú que forma parte de su dieta.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Un beneficio del que las aves gozan en sus recintos desde hace años[/su_note]
Con el tiempo se han ido perfeccionando los sistemas para lograr los efectos deseados. El agua de bebida pasa por filtros de carbón activo y un sistema de luz ultravioleta que elimina los gérmenes. El de las duchas es además clorada para evitar contaminaciones

TE PUEDE INTERESAR