
El candidato del PP a las elecciones gallegas, Alberto Núñez Feijóo, y el del PNV en las elecciones vascas, Iñigo Urkullu, han revalidado sus respectivas mayorías en los comicios autonómicos celebrados ayer en ambas comunidades y podrán seguir gobernando. Feijóo logra 41 escaños, tres más de la mayoría absoluta, la tercera consecutiva que consigue. Por su parte, Urkullu consigue 29 escaños y podría sumar mayoría absoluta bien con el PSE o con el PP, que han logrado cada uno nueve escaños.
Ambos candidatos han cumplido así las expectativas y han dejado las novedades para los partidos que se han quedado por detrás. En el País Vasco, el PSE se ha derrumbado al pasar de 16 a 9 escaños y de segunda a cuarta fuerza del Parlamento vasco, superada por EH-Bildu y por Elkarrekin Podemos. La formación morada, sin embargo, se ha quedado en tercer lugar en su primeras elecciones autonómicas vascas, después de haber sido primera fuerza en Euskadi en las generales de diciembre y de junio.
En el caso gallego, el Partido Socialista también ha perdido la batalla frente al empuje de En Marea, formada por Podemos, EU y sus aliados locales, que han logrado ser segunda fuerza en el Parlamento gallego en porcentaje de votos, porque ambas formaciones consiguen 14 escaños. Ciudadanos, por su parte, no ha logrado escaño ni en Galicia ni en el País Vasco. Núñez Feijóo ha mantenido la hegemonía en un momento de crisis de las siglas de su partido a escala nacional. Con Mariano Rajoy al frente, el PP ha ganado las dos elecciones generales de diciembre y de junio. Si Feijóo se encuentra en alguna quiniela para suceder a medio plazo a Mariano Rajoy, estos resultados le afianzan como candidato.

En el País Vasco, las dos últimas elecciones generales dieron la sorpresa de que un partido recién llegado y de ámbito nacional, Podemos, se situaba por delante de la fuerza hegemónica en el País Vasco, el PNV. Pero ese voto no ha sido fiel, se ha reducido casi a la mitad en sólo tres meses (del 29% al 14% de apoyos) y los votantes vascos han demostrado que eligen distinta papeleta según el ámbito de los comicios.
En las autonómicas de hoy, le han dado 29 escaños a Iñigo Urkullu, dos más que en 2012 (37,6% de los votos); el lendakari no ha logrado tampoco esta vez la mayoría absoluta y está a nueve escaños de conseguirla, lo que podría alcanzar tanto con el PSE como con el PP, que tienen exactamente esos escaños que le faltan.
También puede optar por gobernar en solitario y sacar adelante las leyes de su gobierno buscando apoyos en otras fuerzas.
FEIJÓO SE REAFIRMA CON LA ÚNICA MAYORÍA ABSOLUTA DEL ESTADO Y ‘SORPASSO’ EN VOTOS DE EN MAREA AL PSdeG

Alberto Núñez Feijóo ha logrado lo que él mismo denominó un “sueño” antes de que arrancase la campaña electoral. No sólo ha conseguido su tercera mayoría absoluta desde que, por primera vez, arrebató al bipartito de socialistas y nacionalistas la Xunta, sino que se ha convertido en el único líder de todo el Estado (al margen de ayuntamientos) en lograr una mayoría absoluta, evitando así tener que buscar apoyos de otros partidos para lograr su investidura.
Y lo ha hecho refrendando su amplia mayoría de la novena legislatura, cuando consiguió 41 diputados, quedándose a dos del techo de Manuel Fraga, que en el año 1993 consiguió 43. Por su parte, el PSdeG consigue el peor resultado en la historia democrática de Galicia, con un 17,88% de los votos emitidos este domingo, en que la participación ha sido del 63,76%.
El candidato del PSdeG a la Presidencia de la Xunta, Xoaquín Fernández Leiceaga, llamó ayer tras los resultados a “corregir errores” y “hacer autocrítica” ante un resultado, con la pérdida de cuatro diputados, que no le deja “satisfecho ni contento”. Leiceaga ha subrayado que el partido no puede estar “satisfecho”.
EL PNV GANA CLARAMENTE LAS ELECCIONES Y BILDU CONSERVA EL SEGUNDO PUESTO

El PNV ha vuelto a ganar claramente las elecciones al Parlamento vasco con 29 parlamentarios, dos más que en la presente legislatura, seguido de EH Bildu, que logra conservar el segundo puesto, con 17 escaños, cuatro menos que en los anteriores comicios, y Elkarrekin Podemos, que irrumpe en la Cámara autonómica con 11 representantes. Los socialistas, que hasta ahora contaban con 16 asientos, pierden siete y conservan nueve, mientras el PP se deja un escaño y logra también 9. Ciudadanos no consigue representación.
El sistema de elección del lendakari, que impide el bloqueo político en la sesión de investidura, permitirá a Iñigo Urkullu, de confirmarse los datos, ser reelegido en segunda vuelta (con mayoría simple) con los únicos votos de su formación. En primera vuelta si le apoya cualquiera del resto de partidos, con los que la suma daría mayoría absoluta. En todo caso, si quiere evitar gobernar en minoría, deberá llegar a acuerdos con otras formaciones para garantizar la estabilidad institucional y sacar adelante leyes como la de Presupuestos. Aunque el PNV conseguiría la mayoría absoluta con cualquiera del resto de formaciones.





