política

Granadilla amenaza con desatar un tsunami político en Canarias

El PSOE convoca para mañana una reunión de la ejecutiva regional con la intención de adoptar una decisión sobre el pacto en función de lo que ocurra hoy en la censura contra su alcalde
Patricia Hernández y Fernando Clavijo durante el debate de la Nacionalidad en el Parlamento de Canarias | FOTO: ANDRÉS GUTIÉRREZ
Patricia Hernández y Fernando Clavijo durante el debate de la Nacionalidad en el Parlamento de Canarias | FOTO: ANDRÉS GUTIÉRREZ

El PSOE y CC han llegado a un desacuerdo sobre la censura en Granadilla de Abona. En virtud de este encontronazo, Coalición Canaria (CC) halló una coartada para no cortar la cabeza de sus siete concejales en el municipio tinerfeño y, de inmediato, los socialistas convocaron una reunión de la Comisión Ejecutiva Regional para mañana por la tarde en la sede de Santa Cruz. A la misma hora en que el Ayuntamiento debate esta mañana la moción apoyada por el PP y Ciudadanos contra Jaime González Cejas, el Gobierno de Canarias asiste a la sesión de control en el Parlamento. Si, a partir de las doce del mediodía, la carroza se convierte en calabaza, eso significará que el pacto global se ha roto. Y las consecuencias irán cayendo en cascada. La bomba informativa de la jornada estalló con el anuncio de la renuncia de CC a la “expulsión” de los ediles, que queda en un “expediente disciplinario”. El partido nacionalista acusaba al PSOE de haber “imposibilitado” la firma de un documento “consensuado” el jueves por el cual se articulaban “soluciones” que evitarían el golpe de mano al alcalde. Por la tarde, el PSOE lo desmentía de manera tajante. “Es absolutamente falso”, subraya en una nota de prensa, “que el secretario de Organización haya negociado” algo de lo que “se enteró a través de los medios de comunicación”. El propio Julio Cruz expresaba su asombro en una conversación con el DIARIO.

Cuando todo parecía que el problema entraba en vías de arreglo, por las buenas o por las malas, el conflicto dio un giro inesperado el sábado. La Comisión Ejecutiva Nacional de CC adoptó una resolución “por unanimidad” que aparentemente cumplía las expectativas del secretario general. Pero la letra pequeña escondía una trampa. José Miguel Barragán había amagado con dimitir si se consumaba el desaire a los socios. Según ha podido saber este periódico, su palabra será un hecho si el desalojo de Cejas se hace efectivo.
Al día siguiente, el PSOE tomará “decisiones no deseadas” de las que responsabiliza a CC. En el peor de los escenarios, el tsunami político tumbará el castillo de naipes del Ejecutivo autonómico y las alianzas locales e insulares que están agarradas con alfileres (por ejemplo, los cabildos de Tenerife, La Palma y Lanzarote). La Laguna sería el primer objetivo de la respuesta rápida, advirtió Julio Cruz a este diario.

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